Autora: Ana Muñoz

Las hemorroides se producen debido a un aumento de la presión en las venas del recto y del ano. Esta presión hace que se inflamen e hinchen las venas, de un modo similar a las varices.

Este aumento de la presión puede deberse a diversos motivos, sobre todo el esfuerzo para defecar, el embarazo y el parto.

Las hemorroides internas se desarrollan dentro del recto, son indoloras y la persona puede no darse cuenta de que las padece, a no ser que sangren.

Las hemorroides externas se sitúan en la apertura del ano. Suelen inflamarse y, cuando esto sucede, se vuelven de un color azul o púrpura y son dolorosas al tacto. Debido a la gran cantidad de terminaciones nerviosas que existen en el ano, estas hemorroides pueden ser muy dolorosas. Pueden producir también picor o ardor.

Si una hemorroide interna se agranda, puede caer hasta sobresalir por el ano. Pueden aparecer después de defecar y producen moco y un fuerte sangrado. Pueden ser tremendamente dolorosas

La mayoría de los casos de hemorroides se deben a una falta de fibra en la dieta. El mejor modo de tratarlas consiste en hacer cambios en la alimentación, detoxificación y tratamientos naturales para aliviar el dolor y el picor. De todos estos tratamientos y otros con medicinas alternativas y métodos naturales hablaremos en las páginas siguientes.

Alimentación

El aumento del contenido en fibra en tu dieta es fundamental para tratar las hemorroides. Si no estás habituado a una dieta rica en fibra, introduce estos cambios gradualmente, para ir habituando a tu aparato digestivo.

Para aumentar el contenido en fibra toma cereales integrales, frutas y verduras crudas o poco cocinadas, alubias, frutos secos y semillas.

En vez de hacer tres comidas al día, haz varias comidas más pequeñas.

Bebe un vaso de agua cada dos horas para favorecer la defecación y la eliminación de toxinas.

Añade higos y ciruelas a tu dieta, para favorecer los movimientos intestinales.

Toma una cucharada de servir al día de semillas de lino, con agua, o añádela a las ensaladas. Son ricas en fibra y ácidos grasos esenciales.

La vitamina K te ayudará a detener o prevenir las hemorragias. Se encuentra en verduras de hoja verde, sobre todo la col rizada, brotes de alfalfa y kelp. Toma también yogurt natural con bifidus activos o kefir, pues los microorganismos que poseen te ayudarán a absorber la vitamina K y a prevenir la candidiasis, que suele agravar las hemorroides.

Toma germen de trigo, pues es rico en vitamina E, que te ayudará a mejorar la circulación de la sangre.

Los bioflavonoides reducen la inflamación y fortalecen los capilares. Se encuentran en los frutos del bosque (fresas, moras, frambuesas, etc.)

Evita las grasas, pues enlentecen el aparato digestivo. Evita la cafeína y el alcohol, pues deshidratan y empeoran las hemorroides. Evita también el azúcar y las especias.

En algunos casos, las hemorroides se deben a alergias alimenticias. Las más comunes son a la leche de vaca, tomates, cacahuetes, cítricos y trigo.