Autora: Ana Muñoz

La menopausia es un estado natural que hace referencia al fin de la menstruación. Por tanto, no es una enfermedad ni debería ser definida como tal. Por desgracia, la medicina convencional se empeña en considerarla una enfermedad y administrar hormonas sintéticas. Sin embargo, los riesgos de estas hormonas son mucho mayores que sus beneficios, pues pueden producir cáncer de mama y enfermedad cardiovascular, como ha podido comprobarse en diversos estudios, incluido el de Women's Health Initiative, con 16 000 mujeres, que tuvo que ser suspendido debido al aumento de incidencia de cáncer en las mujeres tratadas con hormonas sintéticas (Premarin y Provera).

Los síntomas de la menopausia

Los cambios asociados a la menopausia pueden empezar varios años antes de que se establezca la menopausia propiamente dicha, con periodos erráticos, a veces con intenso sangrado o con un sangrado muy leve. Esta fase recibe el nombre de perimenopausia y proporciona una oportunidad para prepararse tanto física como emocionalmente para la transición que está por venir. Durante la perimenopausia, los ovarios no ovulan de un modo regular. La menopausia propiamente dicha comienza a mediados de los 40 o a principios de los 50 años de edad.

El ciclo menstrual se detiene cuando los ovarios dejan de producir suficientes hormonas (estrógeno y progesterona). Se dice que una mujer tiene la menopausia cuando ha estado sin menstruación durante un año.

Las mujeres reaccionan ante la menopausia de diversas maneras. Algunas no tienen ningún problema, mientras que otras pueden tener sequedad vaginal, sofocos, palpitaciones y cambios de humor, a veces durante años. Sin embargo, si una mujer está sana, bien alimentada y realiza ejercicio con regularidad, sus glándulas adrenales responden a la menopausia creando hormonas precursoras que se transforman luego en estrógenos y progesterona.

Los sofocos, que se caracterizan por un repentino aumento de la frecuencia cardiaca, aumento del flujo sanguíneo periférico y sudoración, son para muchas mujeres los síntomas más incómodos de la menopausia. Alrededor de un 75 % de las mujeres se ven afectadas en algún momento de la menopausia por estos sofocos.

Los sofocos parecen estar asociados a la disminución de los niveles de estrógenos, que en la mujer menopáusica es del 10 % de los niveles de la mujer en edad fértil. Ocurren durante los dos primeros años de la menopausia y tienden a disminuir con el tiempo hasta desparecer. Suelen ocurrir espontáneamente, aunque muchas mujeres los han asociado con el estrés, un ambiente caliente, o el consumo de cafeína, tabaco o alcohol.

Para las mujeres cuyos síntomas son leves o moderados, puede bastar con realizar ejercicio, una alimentación adecuada y utilizar suplementos que equilibren las hormonas existentes en el organismo. En los casos en los que sea necesario el uso de hormonas, pueden utilizarse hormonas naturales, que han demostrado ser seguras y efectivas.

Alimentación

Si sigues estas sugerencias al inicio de la perimenopausia, tendrás muchos menos problemas cuando la menopausia comience.

  • Haz una dieta rica en vegetales, sobre todo cereales integrales, legumbres, verduras y frutas, pues contienen fitosteroles, que equilibran los niveles hormonales y aportan fibra.
  • Come proteínas de calidad y completas: carne, huevos y pescado.
  • Consume soja, tofu, miso y semillas de lino, pues son una fuente importante de fitoestrógenos.
  • Los ácidos grasos esenciales favorecen la salud del corazón y la piel, entre otras virtudes. Se encuentran en pescados como el salmón, la caballa y el atún, así como en las semillas de lino o aceite de semillas de lino.
  • Toma dos cucharadas de semillas de lino al día, con agua, pues equilibran los niveles de estrógenos y reducen el colesterol.
  • Bebe un vaso de agua cada dos horas, para eliminar toxinas y mantener tu cuerpo hidratado.
  • Evita las bebidas carbonatadas, pues disminuyen los niveles de calcio de tu cuerpo.
  • Evita también la cafeína y el alcohol, que agravan los sofocos.

Detoxificación

Haz un ayuno de un día. Durante ese día limítate a beber agua. Si te resulta demasiado difícil, puedes ayunar solo unas horas. Por ejemplo, haz un desayuno y un almuerzo y no comas nada más el esto del día.

Hierbas y suplementos

1. Cimicifuca (Cimicifuga racemosa)

Se usa para tratar diversas afecciones ginecológicas. Es un regulador hormonal y un diurético usado para aliviar la retención de líquido. Reduce la secreción de LH, hormona que ha sido implicada en la aparición de sofocos. También se utiliza para tratar los síntomas psicológicos asociados a la menopausia. No deben usarlos las personas con problemas cardíacos.

Posibles efectos secundarios: la sobredosis puede causar mareo, náuseas, diarrea, dolor abdominal, dolor de cabeza, dolor articular, disminución de la frecuencia cardiaca.

Dosis: se toman 40 mg diarios del extracto. También puede tomarse en forma de decocción usando entre 0,3 y 2 gramos de la planta.

2. Vitex o sauzgatillo (Vitex agnus castus)

Es un regulador hormonal. Se usa para tratar no solo los sofocos sino también la depresión asociada a la menopausia, la sequedad vaginal y las menstruaciones demasiado copiosas en mujeres perimenopausicas. Se piensa que actúa regulando los niveles de progesterona. Alivia la retención de líquido, el dolor en los pechos, dolor de cabeza y fatiga. No la uses si estás tomando píldoras anticonceptivas.

Efectos secundarios: puede producir un sarpullido, náuseas, diarrea y malestar gástrico.

Dosis: toma de 160 a 240 mg al día de un extracto que contenga un 0.6 % de aucubina.

3. Dong Quai (angelica sinensis)

Esta planta tiene un efecto tónico y regulador en el sistema reproductor femenino y se usa a menudo para tratar los síntomas de la menopausia. Ayuda a corregir los desequilibrios hormonales.

Posibles efectos secundarios: dermatitis, malestar gástrico.

Dosis: Entre 4,5 y 12 gramos en decocción o tintura. Puede encontrase en forma de extracto, pastillas, píldoras o polvos.

4. Crema de progesterona natural

Durante la perimenopausia, aplica un cuarto de cucharadita (20 mg) en la parte interna de tus muñecas y antebrazos una o dos veces al día, desde el día 14 al 25 de tu ciclo.

Durante la menopausia, aplica la misma cantidad dos veces al día, tres o cuatro semanas al mes.

Las mujeres en la postmenopausia, pueden aplicarse un octavo de cucharadita (10 mg) una vez al día, tres semanas al mes.

5. Ginseng americano (Panax quinquefolius). Mejora la función adrenal, aumenta la energía, relaja el sistema nervioso y tiene un efecto refrescante.

6. Lúpulo (Humulus lupulus). Reduce la ansiedad y la tensión y tiene un ligero efecto equilibrador de las hormonas. Toma 250 mg de dos a tres veces al día.

7. Rhemania (Rhemannia glutinosa). Es una hierba china que reduce síntomas como sofocos, palpitaciones, sudores nocturnos y otros. Toma de 25 a 100 mg al día.

Aromaterapia

Geranio y rosa. Estos aceites esenciales tienen un ligero efecto equilibrador de los niveles hormonales y reducen el estrés. Añade uno de ellos a un baño o a un aceite para masaje.

Bergamota y jazmín. Puedes usar estos aceites esenciales para mejorar tu estado de ánimo y sentirte más animada.

Pachulí y ylang ylanag. Tienen un efecto calmante, al tiempo que estimulan el deseo sexual. Puedes usarlo en un baño, masaje o difusor.

Acupresión

  • Punto 24,5 de vaso gobernador. Trabaja este punto para regular las glándulas y para el dolor de cabeza y sofocos.
  • Punto 20 de vaso gobernador. Para mejorar la concentración y la memoria y aliviar el dolor de cabeza.
  • Punto 17 de vaso concepción. Para aliviar la tensión y ayudarte a dormir. También para reducir los sofocos.
  • Punto 6 de pericardio. Para la ansiedad con palpitaciones o para aliviar la tensión.
  • Punto 60 de vejiga. Para fortalecer el tracto urinario.

Fórmula para la menopausia

  • 1 cucharadita de la tintura de la raíz de cimicifuga racemosa
  • 1 cucharadita de tintura de bayas de vitex agnus-castus
  • Media cucharadita de tintura de raíz de ginseng
  • Media cucharadita de tintura de raíz de regaliz (glycyrrhiza glabra)
  • Media cucharadita de tintura de raíz de dong quai (angelica sinensis)
  • Media cucharadita de tintura de cola de león (Leonurus cardiaca)

Toma 1 cucharadita de esta mezcla tres veces al día, mezclada con una pequeña cantidad de agua templada.

En vez de usarse las tinturas pueden usarse también las hierbas secas. Para ello, mezcla las plantas en cantidades iguales y pon una o dos cucharaditas de la mezcla en una taza de agua hirviendo. Cuélala y bebe una taza tres veces al día.

Si tienes retención de líquido añade una cucharadita de tintura de raíz de achicoria amarga (Taraxacum officinale). Para la depresión o el nerviosismo añade una cucharadita de tintura de hipérico (Hypericum perforatum). Si usas el hipérico en infusión, utiliza la planta fresca.

Homeopatía

Toma tres gránulos de una potencia 30 CH dos veces al día durante dos semanas. Cuando notes mejoría de la de tomarla, a no ser que los síntomas vuelvan. Elige el remedio que describa mejor tus síntomas:

Belladona. Sofocos repentinos que hacen que la cara se ponga roja. Sensación pulsante en la cabeza u otras áreas del cuerpo, acompañada de calor. Palpitaciones, inquietud y dolores de cabeza en el lado derecho.

Calcarea carbonica. Sudores nocturnos, periodos muy abundantes, sofocos incluso aunque tengas frío. Ansiedad, fatiga, sensación de estar abrumada. Puede haber calambres en las piernas. Deseo de huevos y dulces. Ganancia de peso durante la menopausia.

Lachesis. Sofocos, dolor de cabeza, ansiedad, insomnio, problemas de memoria y concentración. Palpitaciones que empeoran tumbada sobre el lado izquierdo. Mujeres muy habladoras, con emociones intensas como celos, ira, desconfianza. Aumento del deseo sexual durante la menopausia.

Natrum muriaticum. Dolores de espalda, migrañas, deseo de sal y bebidas frías, sofocos, sequedad vaginal. Los síntomas empeoran con el sol. Depresión, aversión a la gente, llora con facilidad.

Oophorinum. Sofocos en mujeres a quienes les han extirpado los ovarios.

Pulsatilla. Cambios de humor, mujeres llorosas, con gran deseo de dulces y chocolate. Se sienten peor en una habitación caldeada, gran deseo de aire fresco.

Sepia. Mujeres con menopausia que experimentan dolor o ansiedad durante el acto sexual, principalmente debido a sequedad vaginal. Si todavía hay menstruaciones, son muy abundantes. Prolapso uterino. Incontinencia. Mujeres irritables, exhaustas, con aversión al sexo.

Sulphur. Sofocos y sudores nocturnos. Mujeres que sudan con facilidad, calurosas, con deseo de bebidas heladas.