Autora: Ana Muñoz
La ciática es un dolor que se irradia a lo largo del nervio ciático, generalmente desde la parte baja de la espalda hasta las piernas. Se produce cuando el nervio ciático se irrita, se comprime o se inflama.
Causas más comunes
1. Problemas en la columna vertebral
- Hernia discal: es la causa más recuente. Se produce cuando un disco intervertebral se sale de su lugar y presiona el nervio ciático.
- Estenosis espinal: el canal vertebral se estrecha y comprime el nervio.
- Espondilolistesis: una vértebra se desliza sobre otra, atrapando el nervio.
- Degeneración discal: el desgaste natural de los discos vertebrales puede reducir el espacio entre las vértebras y causar compresión.
2. Problemas musculares y posturales
- Síndrome del piriforme: el músculo piriforme (situado en la pelvis) se inflama o se contrae y oprime el nervio ciático.
- Contracturas musculares: las tensiones en la zona lumbar o en los glúteos pueden irritar el nervio.
- Mala postura: estar mucho tiempo sentado con una postura incorrecta puede ejercer presión sobre el nervio.
Factores de riesgo y otros desencadenantes
- Obesidad: el exceso de peso aumenta la presión sobre la columna y el nervio.
- Sedentarismo: la falta de movimiento puede debilitar la musculatura de soporte y favorecer la compresión del nervio.
- Traumatismos: un golpe o caída pueden dañar el nervio o la columna.
- Diabetes: puede causar neuropatía y afectar a los nervios, incluido el ciático.
- Embarazo: el aumento de peso y los cambios en la postura pueden ejercer presión sobre el nervio.
Tratamientos naturales
Aunque es importante tratar la causa subyacente, algunos remedios naturales pueden aliviar el dolor y la inflamación:
1. Plantas medicinales
Cúrcuma (Curcuma longa). Tiene un alto contenido en curcumina, un potente antiinflamatorio natural que puede ayudar a reducir la hinchazón y la compresión del nervio ciático. También tiene propiedades antioxidantes que pueden proteger los tejidos. Forma de uso:
- Cápsulas: se recomienda tomar entre 500-1000 mg de curcumina al día. Para una mejor absorción, es ideal combinarla con pimienta negra (piperina) o grasas saludables como el aceite de oliva.
- Infusión: se puede hervir una cucharadita de cúrcuma en una taza de agua durante 10 minutos. Opcionalmente, añadir jengibre y miel.
- Pasta de cúrcuma: se puede mezclar con aceite de coco o de oliva y aplicarla como cataplasma sobre la zona dolorida.
Jengibre (Zingiber officinale). Contiene gingeroles, que tienen efectos antiinflamatorios y analgésicos que ayudan a reducir la inflamación que comprime el nervio ciático. También mejora la circulación sanguínea, favoreciendo la regeneración de los tejidos. Forma de uso:
- Infusión: se prepara con una rodaja de jengibre fresco hervida en agua durante 10 minutos. Se puede tomar 2-3 tazas al día.
- Aceite esencial: se puede mezclar con un aceite portador (como almendra o coco) y masajear la zona lumbar y las piernas.
- Cataplasma caliente: rallar jengibre fresco, envolverlo en una gasa y aplicarlo sobre la zona afectada durante 15-20 minutos.
Sauce blanco (Salix alba). Su corteza contiene salicina, un compuesto similar a la aspirina (ácido acetilsalicílico), que ayuda a aliviar el dolor y la inflamación. Es un analgésico natural eficaz, utilizado tradicionalmente para tratar dolores musculares y articulares. No se recomienda para personas alérgicas a la aspirina o que tomen anticoagulantes, ya que puede aumentar el riesgo de sangrado. Forma de uso:
- Infusión de corteza de sauce: se puede hervir una cucharadita de corteza seca en una taza de agua durante 10 minutos. Se recomienda tomar 1-2 tazas al día.
- Cápsulas o extracto: se puede consumir en suplementos estandarizados según la dosis recomendada en el envase.
Árnica (Arnica montana). Posee lactonas sesquiterpénicas, que tienen efectos antiinflamatorios y analgésicos. Es útil para aliviar el dolor y mejorar la circulación en la zona afectada. No se debe ingerir, ya que puede ser tóxica. Solo debe usarse de forma tópica y evitarse en heridas abiertas o piel irritada. Forma de uso:
- Crema o gel: se aplica sobre la zona dolorida 2-3 veces al día con un suave masaje.
- Aceite esencial: puede utilizarse en masajes para reducir la inflamación y relajar los músculos tensos.
- Infusión (uso externo): se puede preparar con flores secas y usar en compresas sobre la zona afectada.
Cataplasmas de hojas de col (berza). Lavar bien las hojas y cortarles la nervadura central. Después se aplastan con un rodillo y se calientan (para calentarlas se cubren con un paño y se les pasa la plancha por encima). Aplicar en la zona afectada sujetándolas con un paño de lana. Se renuevan cada dos o tres horas.
2. Compresas frías y calientes
Durante los primeros días puedes aplicarse compresas frías para reducir la inflamación y adormecer la zona. Usa una bolsa de hielo envuelta en un paño durante 15-20 minutos. Después de la fase aguda, puedes aplicar compresas calientes para relajar los músculos y mejorar la circulación. Usa una bolsa térmica o paños calientes.
3. Masajes y terapias alternativas
- Masajes con aceites esenciales: el aceite esencial de lavanda o eucalipto puede utilizarse para relajar los músculos, y el aceite de hipérico (hierba de San Juan) tiene propiedades analgésicas.
- Acupuntura: puede ayudar a liberar la presión sobre el nervio ciático y reducir la inflamación.
- Quiropráctica: un ajuste de columna puede aliviar la compresión del nervio.
4. Arcilla
Cataplasmas calientes de arcilla (renovarlas cada hora). Para preparar la cataplasma, la arcilla se mezcla con agua hasta conseguir una masa manejable y se coloca directamente sobre la piel. Encima se pone un paño de algodón y sobre él una manta de lana. Abrígate bien en la cama.
5. Ejercicio
Estos son algunos ejercicios que pueden ayudar a aliviar el dolor de la ciática al estirar y fortalecer los músculos que rodean el nervio ciático. Hazlos con suavidad y sin forzar y, si sientes dolor intenso, detente y consulta con un especialista. Puedes complementarlos con caminatas suaves y una buena postura al sentarte.
Estiramiento del piriforme. El objetivo de este ejercicio es relajar el músculo piriforme, que puede presionar el nervio ciático:
- Siéntate en el suelo con ambas piernas estiradas.
- Dobla la pierna afectada y cruza el tobillo sobre la rodilla de la otra pierna.
- Sujeta la pierna doblada con ambas manos y acércala suavemente hacia el pecho.
- Mantén la posición durante 20-30 segundos y repite 2-3 veces.
Estiramiento de isquiotibiales tumbado. El objetivo es alargar los músculos de la parte trasera del muslo para reducir la presión sobre el nervio:
- Acuéstate boca arriba con las piernas estiradas.
- Levanta la pierna afectada y sujétala con ambas manos por detrás del muslo o la pantorrilla.
- Estira suavemente la pierna hacia el techo hasta sentir un estiramiento en la parte posterior del muslo.
- Mantén 20-30 segundos y repite 2-3 veces por pierna.
Postura del niño (yoga). Este ejercicio es útil para relajar la zona lumbar y descomprimir el nervio ciático:
- Arrodíllate en el suelo y siéntate sobre los talones.
- Inclínate hacia adelante, estirando los brazos al frente y apoyando la frente en el suelo.
- Mantén la posición durante 30 segundos, respirando profundamente.
- Repite 2-3 veces.
Estiramiento de glúteos en el suelo. El objetivo es aliviar la tensión en los músculos glúteos que pueden estar presionando el nervio:
- Acuéstate boca arriba con las rodillas dobladas y los pies en el suelo.
- Cruza el tobillo de la pierna afectada sobre la otra rodilla.
- Sujeta la pierna que está en el suelo y acércala hacia el pecho.
- Mantén el estiramiento durante 20-30 segundos y repite 2-3 veces.
Movilización de la columna (rodillas al pecho). Este ejercicio se utiliza para reducir la presión sobre la parte baja de la espalda y mejorar la flexibilidad.
- Acuéstate boca arriba con las piernas estiradas.
- Dobla ambas rodillas y acércalas al pecho, abrazándolas con ambas manos.
- Mantén la posición durante 20-30 segundos y repite 3 veces.
Artículos relacionados
- Plantas medicinales para afecciones reumatológicas: huesos, articulaciones, tendones, músculos
- Aceites esenciales para dolores musculares y articulares