Autora: Ana Muñoz

El cardo mariano (Silybum marianum), también conocido como silimarina o cardo lechoso, es una planta medicinal utilizada desde la antigüedad por sus potentes propiedades protectoras y regeneradoras del hígado. Este remedio natural es muy valorado por su capacidad para tratar afecciones hepáticas y mejorar la salud digestiva en general. Es una planta de la familia Asteraceae que crece en Europa, Asia y América del Norte. Se caracteriza por sus hojas grandes y puntiagudas con manchas blancas y sus flores moradas que crecen en capítulos. 

Principales propiedades

El cardo mariano es una planta medicinal muy valorada por sus propiedades protectoras y regeneradoras del hígado. Su capacidad para mejorar la salud hepática, desintoxicar el cuerpo y regular la digestión lo convierte en un remedio natural útil en diversas afecciones. La parte utilizada medicinalmente es la semilla, que contiene una sustancia activa conocida como silimarina. Las principales propiedades del cardo mariano son las siguientes:

  • Hepatoprotectora: la silimarina contenida en las semillas protege al hígado de toxinas y ayuda a regenerar las células hepáticas dañadas, siendo especialmente útil en casos de intoxicaciones hepáticas y enfermedades como la cirrosis y la hepatitis. 
  • Antioxidante: la silimarina también actúa como un potente antioxidante, protegiendo las células del daño causado por los radicales libres. 
  • Antiinflamatoria: el cardo mariano tiene propiedades antiinflamatorias que ayudan a reducir la inflamación en el hígado y otras partes del cuerpo. 
  • Desintoxicante: esta planta favorece la eliminación de toxinas del organismo, lo que favorece la función hepática. 
  • Digestiva: el cardo mariano puede ayudar a mejorar la digestión y aliviar trastornos digestivos como la indigestión y los cólicos. 

Composición química y mecanismos de acción

La principal sustancia activa del cardo mariano es la silimarina, un complejo de flavonolignanos que incluye la silibina, silidianina, y silicristina. Además de la silimarina, el cardo mariano contiene compuestos como los flavonoides, ácidos grasos esenciales, proteínas y vitamina E:

  • Silimarina: este grupo de flavonolignanos es el responsable de la mayoría de los beneficios terapéuticos del cardo mariano. La silimarina tiene propiedades antioxidantes y antiinflamatorias y protege las células hepáticas al prevenir la oxidación de los lípidos en las membranas celulares del hígado. 
  • Silibina: es el componente más activo de la silimarina y se ha demostrado que estimula la síntesis de proteínas en las células hepáticas y ayuda a regenerar las células del hígado. 
  • Flavonoides: con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, los flavonoides presentes en el cardo mariano protegen las células contra el estrés oxidativo y contribuyen a su regeneración. 
  • Ácidos grasos y vitamina E: tienen propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, mejoran la salud en general y favorecen la protección celular.

Mecanismos de acción: la silimarina actúa principalmente inhibiendo la entrada de toxinas en las células hepáticas y estimulando la síntesis de proteínas y la regeneración celular hepática. Además, actúa como un potente antioxidante que protege a las células hepáticas del daño causado por los radicales libres.

Usos terapéuticos

El cardo mariano es muy utilizado en fitoterapia debido a sus beneficios para la salud hepática y digestiva. Algunos de sus usos terapéuticos más comunes son los siguientes:

  • Protección y regeneración hepática: el cardo mariano es muy eficaz en el tratamiento de diversas enfermedades hepáticas, como la cirrosis, la hepatitis y el daño hepático inducido por alcohol o tóxicos. La silimarina ayuda a regenerar las células del hígado y a reducir la inflamación hepática. 
  • Desintoxicación: al ser un excelente depurador del hígado, el cardo mariano favorece la eliminación de toxinas y mejora la capacidad del hígado para procesar y eliminar desechos del cuerpo. 
  • Tratamiento de la dispepsia: el cardo mariano se utiliza para aliviar trastornos digestivos como la indigestión, los gases y los cólicos. También estimula la producción de bilis, lo que facilita la digestión de las grasas. 
  • Propiedades antioxidantes: la acción antioxidante del cardo mariano contribuye a la protección general del organismo, reduciendo el riesgo de enfermedades degenerativas relacionadas con el envejecimiento y el estrés oxidativo. 
  • Colesterol alto: se ha demostrado que el cardo mariano puede ayudar a reducir los niveles de colesterol malo (LDL) en sangre, promoviendo así la salud cardiovascular. 

Formas de preparación y dosificación

El cardo mariano se puede consumir de diversas formas, siendo las semillas la parte más utilizada para fines terapéuticos. Las formas más comunes incluyen:

  • Infusión: para aprovechar sus propiedades hepatoprotectoras y digestivas, se puede preparar una infusión de cardo mariano con 1-2 cucharaditas de semillas trituradas por taza de agua caliente. Se recomienda tomar 2-3 tazas al día. 
  • Tintura: la tintura de cardo mariano es una forma concentrada que se puede tomar varias veces al día. Generalmente, se recomienda de 20 a 30 gotas diluidas en agua, 2-3 veces al día. 
  • Suplementos (cápsulas o pastillas): los suplementos de cardo mariano son una opción práctica para aquellas personas que prefieren evitar las infusiones. La dosis estándar oscila entre 200 y 400 mg de extracto estandarizado de silimarina, 1-2 veces al día. 
  • Aceite de semillas: el aceite de semillas de cardo mariano se puede utilizar para tratar afecciones de la piel y para el cuidado general de la piel, dado su efecto antioxidante y regenerador celular. 

Plantas medicinales complementarias

El cardo mariano se puede combinar con otras plantas para potenciar sus efectos terapéuticos, especialmente en el tratamiento de afecciones hepáticas y digestivas:

  • Diente de león: el diente de león es conocido por sus propiedades diuréticas y hepatoprotectoras. Combinado con el cardo mariano, puede ayudar a desintoxicar el hígado y mejorar la función renal. 
  • Alcachofa: esta planta también es hepatoprotectora y se utiliza para fortalecer los efectos del cardo mariano en la regeneración hepática. 
  • Piperina: la piperina, un compuesto de la pimienta negra, puede mejorar la absorción de la silimarina y potenciar los efectos del cardo mariano. 

Efectos secundarios y contraindicaciones

El cardo mariano es generalmente seguro para la mayoría de las personas cuando se usa en dosis recomendadas, pero algunos efectos secundarios y contraindicaciones deben tenerse en cuenta:

  • Efectos secundarios: el cardo mariano es bien tolerado, pero en algunas personas puede causar malestar gastrointestinal, como diarrea, náuseas o cólicos. También puede provocar reacciones alérgicas en personas sensibles. 
  • Embarazo y lactancia: aunque no se ha informado de efectos adversos graves durante el embarazo, se recomienda evitar el uso de cardo mariano durante este periodo a menos que sea indicado por un médico. No se dispone de suficiente evidencia sobre su seguridad durante la lactancia. 
  • Interacciones con medicamentos: el cardo mariano puede interactuar con medicamentos anticoagulantes, inmunosupresores y medicamentos para la diabetes.

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