Autora: Ana Muñoz
La centella asiática, también conocida como gotu kola, es una planta perenne que crece en ambientes húmedos y tropicales, especialmente en Asia y África. Tiene hojas pequeñas y redondeadas, con un sabor ligeramente amargo. Es famosa en la medicina tradicional india, china y asiática por sus propiedades regeneradoras, antiinflamatorias y cicatrizantes y sus beneficios para la piel, la circulación y el sistema nervioso.
Principales propiedades
La centella asiática es una planta medicinal de gran valor en la medicina tradicional, conocida por sus propiedades regeneradoras, antiinflamatorias y beneficiosas para la circulación y la piel. Su capacidad para acelerar la cicatrización de heridas, mejorar la memoria y reducir el estrés la convierte en un remedio eficaz. Las principales propiedades terapéuticas de la centella asiática son las siguientes:
- Regeneradora celular: favorece la reparación de tejidos y la cicatrización de heridas.
- Mejora la circulación sanguínea: ayuda a mejorar la circulación y alivia problemas como la insuficiencia venosa y las varices.
- Antiinflamatoria: reduce la inflamación y es útil en afecciones como la artritis.
- Ansiolítica y estimulante cognitivo: tiene propiedades que ayudan a mejorar la función cognitiva y reducir el estrés y la ansiedad.
- Antioxidante: protege las células contra el daño de los radicales libres, mejorando la salud general.
Composición química y mecanismos de acción
La centella asiática contiene varios compuestos bioactivos que contribuyen a sus efectos terapéuticos, siendo los principales los siguientes:
- Triterpenos (asiaticósido, madecassósido): son los compuestos más importantes de la centella asiática. Estos triterpenos tienen propiedades antiinflamatorias, cicatrizantes y antioxidantes. Ayudan a estimular la síntesis de colágeno, lo que favorece la regeneración de tejidos y la cicatrización de heridas.
- Flavonoides: los flavonoides presentes en la centella asiática tienen efectos antioxidantes y antiinflamatorios que protegen a las células y reducen la inflamación.
- Ácidos grasos y fitosteroles: estos compuestos ayudan a mejorar la circulación sanguínea y mejoran la salud cardiovascular.
- Vitaminas (A, C y E): contribuyen a la protección de las células contra el daño oxidativo y refuerzan el sistema inmunitario.
Mecanismo de acción: los triterpenos de la centella asiática actúan principalmente sobre la piel, donde estimulan la síntesis de colágeno y favorecen la reparación celular. Además, sus propiedades antiinflamatorias ayudan a reducir la inflamación y sus compuestos antioxidantes protegen las células del envejecimiento prematuro.
Usos terapéuticos
La centella asiática es conocida por sus diversos usos terapéuticos, entre los que se encuentran los siguientes:
- Cicatrización de heridas: la centella asiática es ampliamente utilizada para acelerar la cicatrización de heridas, quemaduras, úlceras y otras lesiones cutáneas. Sus compuestos estimulan la producción de colágeno y mejoran la regeneración celular.
- Problemas circulatorios: mejora la circulación sanguínea y es útil para tratar problemas como las varices, la insuficiencia venosa crónica y los edemas.
- Enfermedades de la piel: se utiliza para tratar afecciones cutáneas como el acné, las cicatrices, la psoriasis y las estrías. Además, tiene efectos rejuvenecedores sobre la piel al favorecer su elasticidad.
- Mejora cognitiva y reducción de la ansiedad: tiene un efecto positivo sobre el cerebro al mejorar la memoria y las funciones cognitivas. También se utiliza en el tratamiento del estrés y la ansiedad, ya que tiene un efecto calmante sobre el sistema nervioso.
- Propiedades antioxidantes: gracias a su contenido de flavonoides y otras sustancias antioxidantes, la centella asiática ayuda a proteger las células del envejecimiento prematuro y favorece la salud general.
Formas de preparación y dosificación
La centella asiática se encuentra disponible en diversas formas para su uso terapéutico:
- Cápsulas o pastillas: son una forma común de consumirla como suplemento. La dosis típica es de 300 mg a 600 mg, tres veces al día, aunque la dosificación puede variar según la necesidad individual.
- Infusión: se puede preparar mediante la infusión de las hojas secas en agua caliente. Esta forma es útil para aprovechar sus propiedades calmantes y antioxidantes. Se recomienda consumir de 1 a 2 tazas al día.
- Extracto líquido: el extracto de centella asiática concentrado puede ser tomado en gotas. La dosis suele ser de 20 a 30 gotas, 2 a 3 veces al día.
- Cremas y ungüentos: las cremas y ungüentos son muy populares para tratar afecciones de la piel, como cicatrices, quemaduras y heridas. Se aplican directamente sobre la piel afectada.
- Tintura: la tintura de centella asiática también es una opción popular para la ingestión. Generalmente, se toman entre 15 y 30 gotas diluidas en agua, tres veces al día.
Plantas medicinales complementarias
La centella asiática puede combinarse con otras plantas medicinales para potenciar sus efectos terapéuticos:
- Ginseng: Esta combinación se utiliza para mejorar la función cognitiva y reducir el estrés. Ambos tienen efectos positivos sobre la circulación y la energía mental.
- Aloe vera: el aloe vera es conocido por sus propiedades regeneradoras y antiinflamatorias. Usado junto con centella asiática, puede acelerar la cicatrización de heridas y favorecer la salud de la piel.
- Hamamelis: el hamamelis es efectivo para mejorar la circulación y aliviar la hinchazón, por lo que complementa las propiedades de la centella asiática en el tratamiento de varices y problemas circulatorios.
- Lavanda: la lavanda tiene efectos calmantes y puede combinarse con centella asiática para aliviar el estrés y la ansiedad.
Efectos secundarios y contraindicaciones
Aunque la centella asiática es generalmente segura para la mayoría de las personas, puede causar efectos secundarios en algunas ocasiones, especialmente si se consume en grandes cantidades:
- Irritación estomacal: el consumo excesivo de centella asiática puede causar malestar estomacal, náuseas o diarrea.
- Reacciones alérgicas: algunas personas pueden experimentar reacciones alérgicas, como erupciones cutáneas o picazón.
- Embarazo y lactancia: no se recomienda el uso de centella asiática durante el embarazo, ya que puede tener efectos sobre la contracción uterina. Tampoco se recomienda durante la lactancia sin la supervisión de un profesional de la salud.
- Interacciones con medicamentos: la centella asiática puede interactuar con medicamentos anticoagulantes, antihipertensivos y otros tratamientos.
Nota: si tienes alguna afección médica o estás tomando medicamentos, es recomendable consultar a un profesional de la salud antes de incorporar la centella asiática en tu régimen terapéutico.
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