Autora: Ana Muñoz

La frángula es un arbusto que pertenece a la familia Rhamnaceae, originario de Europa y Asia Occidental. Sus frutos son pequeños, de color negro cuando maduran, y las partes de la planta que se utilizan con fines medicinales son la corteza de sus ramas, que se recolecta y se seca para su uso. La Frángula es especialmente conocida por sus propiedades laxantes, pero también tiene otras aplicaciones terapéuticas.

Principales propiedades

La frángula es una planta medicinal eficaz para tratar el estreñimiento ocasional y promover la depuración del cuerpo. Su potente acción laxante la hace especialmente útil en casos de trastornos digestivos leves. Las principales propiedades terapéuticas de la frángula son las siguientes:

  • Laxante: la corteza de la planta contiene compuestos que estimulan el movimiento intestinal, lo que ayuda a aliviar el estreñimiento. 
  • Depurativa: favorece la eliminación de toxinas a través de la orina y las heces, lo que ayuda en procesos de desintoxicación del cuerpo. 
  • Antiinflamatoria: su acción antiinflamatoria puede ser útil en el tratamiento de afecciones digestivas inflamatorias. 
  • Antibacteriana: posee propiedades que pueden ayudar a combatir infecciones bacterianas en el tracto intestinal. 

Composición química y mecanismos de acción

La frángula contiene varios compuestos activos que son responsables de sus efectos terapéuticos:

  • Antraquinonas: son los principales compuestos activos en la corteza de la frángula. Las antraquinonas, especialmente la frangulina y la emodina, tienen un efecto laxante al estimular el peristaltismo intestinal (movimiento de los músculos del intestino). 
  • Taninos: estos compuestos tienen propiedades astringentes, que contribuyen a la reducción de la inflamación en el tracto digestivo. 
  • Flavonoides: presentes en menor cantidad, los flavonoides tienen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias que protegen las células del daño oxidativo. 
  • Saponinas: tienen propiedades que favorecen la eliminación de toxinas y tienen un efecto depurativo.

Mecanismo de acción: Las antraquinonas actúan como un potente laxante estimulante, promoviendo la motilidad intestinal. Esto se debe a que aumentan la secreción de agua y electrolitos en el intestino, lo que facilita el paso de las heces. Los taninos y flavonoides actúan para reducir la inflamación en el intestino y protegerlo de daños adicionales.

Usos terapéuticos

La frángula se utiliza principalmente como laxante, pero también tiene otros usos beneficiosos. Entre sus aplicaciones más comunes se encuentras los siguientes:

  • Estreñimiento: la frángula es muy eficaz para aliviar el estreñimiento ocasional gracias a sus propiedades laxantes estimulantes. Estimula el movimiento de los intestinos, lo que facilita el paso de las heces. 
  • Desintoxicación y depuración: su acción depurativa ayuda a eliminar toxinas acumuladas en el organismo a través del sistema digestivo. Es útil en programas de limpieza intestinal o desintoxicación. 
  • Digestión lenta y pesada: puede ayudar a mejorar la digestión en personas que experimentan una digestión lenta o sensación de pesadez, ya que favorece el tránsito intestinal. 
  • Hemorroides: el estreñimiento crónico puede contribuir a la aparición de hemorroides. El uso de frángula para aliviar el estreñimiento puede reducir la presión sobre las venas del recto y, por lo tanto, ayudar a prevenir o aliviar las hemorroides. 
  • Alivio de inflamaciones intestinales: su propiedad antiinflamatoria puede ser útil en casos de trastornos digestivos inflamatorios, como la colitis. 

Formas de preparación y dosificación

La frángula se utiliza principalmente en forma de corteza seca, que se puede consumir de diversas maneras:

  • Infusión: para preparar la infusión, añade una pequeña cantidad (aproximadamente 1-2 gramos) de corteza de frángula en una taza de agua caliente y deja reposar entre 5-10 minutos. Se recomienda tomar esta infusión por la noche, debido a su efecto laxante. 
  • Extracto líquido: los extractos líquidos concentrados de frángula están disponibles en tiendas de productos naturales y pueden tomarse en pequeñas cantidades, generalmente entre 20 a 30 gotas al día, según las indicaciones del fabricante o el profesional de la salud. 
  • Cápsulas o pastillas: suplementos en forma de cápsulas o pastillas que contienen extractos de corteza de frángula. La dosis típica varía entre 200-500 mg por cápsula, con una o dos cápsulas al día. 
  • Polvo: el polvo de corteza de frángula también se puede añadir a batidos o zumos, aunque generalmente se recomienda tomarlo bajo la supervisión de un profesional de la salud debido a la potencia de la planta.

Plantas medicinales complementarias

La frángula se puede combinar con otras plantas medicinales para mejorar su efectividad en el tratamiento de problemas digestivos:

  • Sen: ambas son plantas laxantes potentes. La combinación de frángula con sen puede ser útil para aliviar el estreñimiento severo. 
  • Menta: la menta tiene propiedades digestivas que pueden ayudar a aliviar los cólicos abdominales y la sensación de hinchazón. Juntas, estas plantas pueden mejorar la función digestiva. 
  • Manzanilla (Matricaria chamomilla): la manzanilla tiene propiedades calmantes y antiinflamatorias que pueden complementar la acción de la frángula, especialmente en casos de irritación intestinal o inflamación. 
  • Regaliz: puede ayudar a suavizar la mucosa intestinal y tiene un efecto calmante en el sistema digestivo, complementando la acción laxante de la frángula. 

Efectos secundarios y contraindicaciones

El uso de frángula es generalmente seguro cuando se utiliza según las dosis recomendadas, pero hay algunas precauciones a tener en cuenta:

  • Efectos secundarios comunes: el uso excesivo o prolongado de frángula puede provocar cólicos abdominales, diarrea y deshidratación debido a su potente efecto laxante. También puede causar malestar estomacal. 
  • Embarazo y lactancia: no se recomienda su uso durante el embarazo, ya que los laxantes estimulantes pueden inducir contracciones uterinas. Tampoco se recomienda su uso durante la lactancia sin la supervisión de un médico. 
  • Uso prolongado: el uso prolongado de laxantes como la frángula puede llevar a dependencia del laxante, por lo que no se debe utilizar más allá de los 7-10 días recomendados sin la supervisión de un profesional. 
  • Interacciones con medicamentos: la frángula puede interactuar con medicamentos que afectan el equilibrio de líquidos y electrolitos, como los diuréticos o los medicamentos para la hipertensión. También puede interferir con la absorción de ciertos fármacos. 

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