Autora: Ana Muñoz
El jengibre (Zingiber officinale) es una planta originaria del sudeste asiático, que se ha utilizado en la medicina tradicional durante siglos por sus diversas propiedades terapéuticas. Su rizoma subterráneo es la parte utilizada con fines medicinales. La planta tiene hojas largas y estrechas, y sus flores son pequeñas y de color amarillento. El rizoma de jengibre se distingue por su sabor picante y su aroma característico.
Principales propiedades
El jengibre es una planta medicinal con una amplia gama de propiedades terapéuticas, especialmente eficaz para aliviar problemas digestivos, náuseas, dolores musculares y articulares. Se utiliza el rizoma fresco. Entre sus principales propiedades terapéuticas, destacan las siguientes:
- Antiinflamatoria: contiene compuestos que ayudan a reducir la inflamación, siendo útil en trastornos como la artritis.
- Antioxidante: tiene propiedades antioxidantes que protegen las células del daño causado por los radicales libres.
- Digestiva: ayuda a mejorar la digestión y alivia malestares como la indigestión, los gases y los cólicos.
- Antiemética: es muy conocido por su capacidad para aliviar las náuseas, especialmente las causadas por mareos, el embarazo o el tratamiento con quimioterapia.
- Analgesica: también tiene efectos analgésicos leves, por lo que ayuda a aliviar dolores musculares o de cabeza.
Composición química y mecanismos de acción
El jengibre contiene varios compuestos bioactivos responsables de sus propiedades terapéuticas, entre los cuales se encuentran:
- Gingerol: este compuesto fenólico es el principal responsable de los efectos antiinflamatorios, antioxidantes y analgésicos del jengibre. Se cree que actúa inhibiendo las prostaglandinas, que son sustancias involucradas en la inflamación y el dolor.
- Shogaol: derivado del gingerol, el shogaol tiene efectos aún más potentes contra la inflamación y el dolor, además de propiedades antimicrobianas.
- Zingibereno: un compuesto volátil que contribuye al aroma característico del jengibre, con propiedades antiinflamatorias y antioxidantes.
- Vitaminas y minerales: el jengibre es una buena fuente de vitaminas como la vitamina C y minerales como el magnesio y el potasio, que ayudan a fortalecer el sistema inmunitario y mantener el equilibrio electrolítico en el cuerpo.
Mecanismo de acción: los compuestos activos del jengibre, como el gingerol, actúan sobre las vías de inflamación, inhibiendo la producción de citoquinas inflamatorias y prostaglandinas. Esto ayuda a reducir la inflamación y el dolor. Además, el jengibre aumenta la motilidad intestinal, lo que mejora la digestión y alivia los trastornos gastrointestinales.
Usos terapéuticos
El jengibre se utiliza en la fitoterapia para tratar diversas afecciones. Sus principales usos terapéuticos son los siguientes:
- Náuseas y mareos: es muy eficaz para tratar las náuseas, especialmente aquellas causadas por el mareo por movimiento, las náuseas matutinas del embarazo o los efectos secundarios de la quimioterapia.
- Digestión y cólicos: es un excelente remedio para aliviar la indigestión, los cólicos y el malestar estomacal. Estimula la producción de bilis, favoreciendo la digestión de las grasas.
- Artritis y dolores musculares: las propiedades antiinflamatorias del jengibre lo hacen útil para aliviar el dolor en afecciones como la artritis y dolores musculares.
- Resfriados y enfermedades respiratorias: tiene un efecto estimulante sobre el sistema inmunitario y ayuda a aliviar los síntomas del resfriado, como la congestión y la tos.
- Propiedades antioxidantes: ayuda a combatir el daño oxidativo en las células, lo que puede tener efectos beneficiosos en la prevención de enfermedades crónicas y el envejecimiento prematuro.
Formas de preparación y dosificación
El jengibre se puede utilizar de diversas maneras según la afección que se quiera tratar:
- Infusión: para preparar una infusión, se deben utilizar 2-3 rodajas finas de jengibre fresco por taza de agua caliente. Se deja reposar entre 5 y 10 minutos. Se puede tomar 2-3 veces al día para aliviar náuseas, mejorar la digestión o reducir la inflamación.
- Jengibre en polvo: el jengibre seco molido es una forma cómoda de consumir jengibre. Se puede añadir a las comidas, o tomar 1/2 cucharadita de jengibre en polvo disuelto en agua caliente para aliviar problemas digestivos.
- Suplementos: axisten cápsulas o pastillas de jengibre estandarizado. La dosis recomendada suele ser de 500 a 1000 mg al día, en dos o tres tomas, dependiendo de la afección a tratar.
- Aceite esencial de jengibre: se utiliza en aromaterapia o para masajes. Se debe diluir en un aceite portador antes de aplicarlo sobre la piel para tratar dolores musculares o artritis.
- Jengibre cristalizado: es una opción dulce que puede utilizarse en casos de náuseas leves o mareos, como un dulce natural que ayuda a calmar el estómago.
Plantas medicinales complementarias
El jengibre puede combinarse con otras plantas medicinales para potenciar sus efectos terapéuticos:
- Menta: la menta tiene efectos calmantes sobre el sistema digestivo. Combinada con el jengibre, es eficaz para aliviar la indigestión, los cólicos y las náuseas.
- Cúrcuma: ambas plantas tienen potentes propiedades antiinflamatorias. Juntas, pueden ser útiles en el tratamiento de la artritis y otros trastornos inflamatorios.
- Canela: la canela tiene propiedades antibacterianas y antioxidantes, y en combinación con el jengibre, puede ser útil para mejorar la digestión y regular el azúcar en sangre.
- Ajo: el ajo tiene propiedades antibacterianas y antivirales. Juntos, jengibre y ajo pueden ser un excelente remedio para tratar resfriados y fortalecer el sistema inmunitario.
Efectos secundarios y contraindicaciones
El jengibre es generalmente seguro cuando se utiliza en las dosis recomendadas, pero puede tener efectos secundarios en algunas personas:
- Efectos secundarios: en dosis altas, el jengibre puede causar malestar estomacal, ardor de estómago, o diarrea. También puede causar reacciones alérgicas en algunas personas.
- Úlceras: el jengibre está contraindicado en personas con úlceras gástricas o problemas de sangrado, ya que puede aumentar el riesgo de hemorragias debido a sus efectos anticoagulantes.
- Embarazo: se debe tener precaución en mujeres embarazadas, especialmente en el primer trimestre, debido a su capacidad para estimular la circulación.
- Interacciones con medicamentos: el jengibre puede interactuar con medicamentos anticoagulantes, antihipertensivos y medicamentos para la diabetes.
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