Autora: Ana Muñoz

La manzanilla (Matricaria chamomilla), también conocida como manzanilla alemana, es una de las plantas medicinales más populares y utilizadas a nivel mundial. La planta alcanza entre 20 y 40 cm de altura y sus flores, que son la parte más utilizada con fines medicinales, tienen un característico color blanco con un centro amarillo. Su flor, con un característico aroma dulce y suave, se ha utilizado en la medicina tradicional para tratar una gran variedad de afecciones, especialmente trastornos digestivos, estrés, insomnio y problemas de la piel.

Principales propiedades

La manzanilla es una planta medicinal muy conocida por sus propiedades calmantes, digestivas y antiinflamatorias. Se utiliza para aliviar problemas de digestión, estrés, insomnio y malestares cutáneos. Las principales propiedades terapéuticas de la manzanilla son las siguientes:

  • Calmante y relajante: ayuda a reducir el estrés y la ansiedad, favorece la relajación y mejora el sueño. 
  • Digestiva: facilita la digestión, alivia los cólicos y ayuda en la reducción de gases y malestar estomacal. 
  • Antiinflamatoria: disminuye la inflamación en diversas partes del cuerpo. 
  • Antibacteriana y antimicrobiana: ofrece una protección frente a infecciones leves y favorece la cicatrización de heridas. 
  • Antialérgica: puede aliviar los síntomas de alergias leves, como rinitis y picazón ocular. 

Composición química y mecanismos de acción

La manzanilla contiene diversos compuestos bioactivos que contribuyen a sus efectos terapéuticos. Los más relevantes son los siguientes:

  • Flavonoides: la manzanilla contiene flavonoides como la apigenina, que tiene propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y ansiolíticas. La apigenina se une a los receptores del cerebro para favorecer una sensación de calma. 
  • Aceite esencial: el aceite esencial de manzanilla contiene compuestos como el bisabolol y los sesquiterpenos, que tienen efectos antiinflamatorios, antimicrobianos y cicatrizantes. 
  • Cumarina: la cumarina tiene efectos sedantes y antiespasmódicos, lo que contribuye a la capacidad de la manzanilla para aliviar el dolor y las molestias digestivas. 
  • Ácidos fenólicos: compuestos con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, que ayudan a reducir la inflamación y el daño celular en el cuerpo. 
  • Polisacáridos: estos compuestos tienen propiedades antiinflamatorias y ayudan a reducir la irritación y la inflamación en el tracto digestivo.

Mecanismo de acción: la apigenina y el bisabolol actúan sobre el sistema nervioso central para inducir un efecto sedante, mientras que los flavonoides y los ácidos fenólicos ayudan a reducir la inflamación y el daño celular. Además, el aceite esencial tiene propiedades antimicrobianas y puede contribuir a la protección de las mucosas.

Usos terapéuticos

La manzanilla es especialmente conocida por su efectividad en el tratamiento de afecciones digestivas y de ansiedad. Algunos de sus usos más comunes incluyen:

  • Trastornos digestivos: la manzanilla es útil para aliviar problemas como indigestión, cólicos, gases, náuseas y acidez estomacal. Su acción calmante sobre las mucosas del tracto digestivo la convierte en un excelente remedio natural para la dispepsia y la irritación gástrica. 
  • Trastornos del sueño y ansiedad: gracias a su capacidad para inducir la relajación, la manzanilla se utiliza para mejorar la calidad del sueño, reducir el insomnio y aliviar los síntomas de ansiedad y estrés. El consumo de una infusión antes de dormir es particularmente efectivo. 
  • Problemas de la piel: se utiliza en compresas o aplicaciones externas para tratar afecciones cutáneas como eczemas, quemaduras leves, heridas y para aliviar la irritación de la piel, gracias a sus propiedades antiinflamatorias y cicatrizantes. 
  • Resfriados y malestares respiratorios: la manzanilla tiene propiedades antimicrobianas que pueden ayudar a aliviar los síntomas de resfriados y la tos. También se usa como un agente para aliviar la inflamación en la garganta y las vías respiratorias. 
  • Alivio de dolores menstruales: la manzanilla tiene un efecto antiespasmódico que puede aliviar los cólicos menstruales. 

Formas de preparación y dosificación

La manzanilla se puede consumir de diversas formas según la afección que se desea tratar:

  • Infusión: la forma más común de consumo de manzanilla es a través de una infusión. Para preparar una infusión, se deben añadir 1-2 cucharaditas de flores secas de manzanilla a una taza de agua hirviendo. Dejar reposar durante 5-10 minutos, colar y beber. Se puede consumir hasta tres veces al día, especialmente para aliviar problemas digestivos o de insomnio. 
  • Baños de manzanilla: para problemas de la piel, se pueden preparar infusiones concentradas de manzanilla y usarlas en baños de asiento o aplicarlas de manera tópica sobre la piel afectada. 
  • Aceite esencial: el aceite esencial de manzanilla se puede usar para masajes, diluido en un aceite base (como el aceite de almendras), especialmente para dolores musculares o tensiones. 
  • Compresas: las flores secas de manzanilla pueden usarse en compresas o cataplasmas para aliviar inflamaciones o irritaciones en la piel. 

Plantas medicinales complementarias

La manzanilla se puede combinar con otras plantas para potenciar sus efectos terapéuticos:

  • Lavanda: la lavanda tiene propiedades relajantes y sedantes. Combinada con manzanilla, esta mezcla es excelente para reducir el estrés, la ansiedad y mejorar el sueño.
  • Menta: la menta es conocida por su capacidad para aliviar los problemas digestivos y al combinarla con manzanilla, se obtiene un remedio muy eficaz para tratar la indigestión y los cólicos. 
  • Valeriana: la valeriana es una planta muy efectiva para mejorar la calidad del sueño y aliviar la ansiedad. Combinada con manzanilla, se potencia el efecto relajante. 
  • Romero: el romero tiene efectos estimulantes y mejora la circulación. Esta combinación puede ser útil para aliviar dolores musculares o articulares y mejorar la digestión. 

Efectos secundarios y contraindicaciones

La manzanilla es generalmente considerada segura cuando se usa de manera adecuada, pero existen algunas precauciones que se deben tener en cuenta:

  • Efectos secundarios: la manzanilla es bien tolerada en la mayoría de las personas, pero en algunas puede causar reacciones alérgicas leves, como erupciones cutáneas, especialmente si tienen alergia a plantas de la familia Asteraceae (como la margarita, el crisantemo o la ambrosía). 
  • Interacciones con medicamentos: la manzanilla puede potenciar el efecto de los anticoagulantes, por lo que las personas que estén tomando medicamentos para la coagulación de la sangre (como la warfarina) deben consultar con un médico antes de consumirla en grandes cantidades.
  • Embarazo y lactancia: aunque se puede consumir de manera moderada durante el embarazo, se recomienda precaución, especialmente en grandes cantidades, debido a la falta de estudios exhaustivos. 

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