Autora: Ana Muñoz
La pasiflora (Passiflora incarnata), también conocida como flor de la pasión, es una planta medicinal muy utilizada en fitoterapia por sus efectos sedantes y ansiolíticos. Su uso se remonta a la medicina tradicional de los pueblos indígenas de América y hoy en día es una de las hierbas más estudiadas por sus efectos relajantes. Es una planta trepadora caracterizada por sus flores exóticas de colores llamativos y frutos comestibles conocidos como maracuyá. Se utiliza principalmente en fitoterapia la parte aérea de la planta (hojas, tallos y flores) debido a su acción sobre el sistema nervioso.
Principales propiedades
La pasiflora es una planta con un potente efecto relajante, ansiolítico e hipnótico. Es especialmente útil en el tratamiento del insomnio, la ansiedad, el estrés y los trastornos nerviosos. Su acción sobre el sistema nervioso la convierte en una alternativa natural a los medicamentos sedantes. Sus principales propiedades son las siguientes:
- Ansiolítica y relajante: actúa sobre el sistema nervioso central para reducir la ansiedad y favorecer la relajación.
- Sedante e hipnótica: facilita el sueño, por lo que sirve de ayuda en casos de insomnio leve a moderado.
- Espasmolítica: relaja los músculos lisos del cuerpo, por lo que alivia calambres y espasmos gastrointestinales.
- Analgésica y antiinflamatoria: puede ayudar a reducir el dolor, especialmente en casos de cefaleas tensionales o dolores musculares.
- Hipotensora: contribuye a disminuir la presión arterial en personas con hipertensión leve.
- Neuroprotectora: se ha estudiado su efecto protector sobre las neuronas y su potencial en trastornos neurodegenerativos.
Composición química y mecanismos de acción
Los efectos de la pasiflora se deben a la combinación de varios compuestos bioactivos:
- Flavonoides (como vitexina y crisina): contribuyen a su efecto ansiolítico y sedante al modular los receptores de ácido gamma-aminobutírico (GABA).
- Alcaloides (como la harmala y la harmina): interactúan con neurotransmisores cerebrales para ayudar a la relajación.
- Fitosteroles y cumarinas: poseen propiedades antiinflamatorias y antioxidantes.
- Aceites esenciales: ayudan a potenciar su efecto relajante.
- Mecanismo de acción: la pasiflora actúa aumentando la actividad del neurotransmisor GABA en el cerebro, lo que reduce la excitabilidad neuronal y favorece la relajación, el sueño y la disminución de la ansiedad.
Usos terapéuticos
La pasiflora se emplea para tratar diversos trastornos relacionados con el sistema nervioso y la tensión muscular. Sus principales aplicaciones son las siguientes:
- Ansiedad y estrés: ayuda a reducir la ansiedad sin causar dependencia.
- Insomnio: favorece el sueño natural y mejora la calidad del descanso.
- Síndrome de abstinencia: se ha utilizado para aliviar síntomas de abstinencia de nicotina, alcohol y benzodiacepinas.
- Espasmos musculares y dolores menstruales: relaja la musculatura y alivia el dolor.
- Hipertensión leve: puede ayudar a disminuir la presión arterial en personas con estrés o ansiedad.
- Trastornos digestivos asociados al estrés: como el colon irritable o dispepsia nerviosa.
Formas de preparación y dosificación
La pasiflora se encuentra disponible en diversas formas de consumo:
- Infusión: para prepararla se añaden 1-2 cucharaditas de hojas secas de pasiflora a una taza de agua caliente, se dejar reposar 10 minutos y se cuela. Pueden tomarse 1-3 tazas al día, la última 30-60 minutos antes de dormir.
- Extracto líquido o tintura: se toman 20-30 gotas en un vaso de agua, 2-3 veces al día.
- Cápsulas o comprimidos: 300-500 mg por dosis, hasta 3 veces al día, según indicaciones del fabricante.
- Polvo: 1-2 gramos al día, mezclado en agua o zumos.
- Aceite esencial: el aceite esencial de pasiflora se puede diluir en un aceite base, como aceite de coco o almendras y aplicarlo en masajes relajantes o se puede utilizar en un difusor.
Plantas medicinales complementarias
Para potenciar sus efectos, la pasiflora puede combinarse con otras plantas medicinales:
- Valeriana: potencian su acción sedante, ideal para insomnio y ansiedad.
- Melisa: potencia la acción ansiolítica y digestiva de la pasiflora, ayudando en casos de estrés, nerviosismo y problemas digestivos relacionados con la ansiedad.
- Lavanda: complementa la pasiflora con su acción relajante y equilibrante del sistema nervioso, además de mejorar el estado de ánimo y la calidad del sueño.
- Espino blanco: útil en casos de hipertensión nerviosa y taquicardia.
- Lúpulo: refuerza su efecto hipnótico en personas con insomnio persistente.
Efectos secundarios y contraindicaciones
La pasiflora es generalmente bien tolerada, pero es importante tener en cuenta algunas precauciones:
- Efectos secundarios: puede causar somnolencia y afectar la concentración. En algunas personas puede provocar mareos o molestias digestivas leves.
- Embarazo y lactancia: no se recomienda su uso en estos casos, ya que puede afectar el sistema nervioso del bebé.
- Hipotensión: las personas con presión arterial baja deben evitar su consumo en grandes cantidades.
- Trastornos hepáticos: las personas con enfermedades graves del hígado deben evitar su consumo, debido a la metabolización de sus compuestos en el hígado.
- Interacción con medicamentos: puede potenciar el efecto de benzodiacepinas, barbitúricos y antidepresivos. Puede interferir con antihipertensivos y anticoagulantes.
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