Autora: Ana Muñoz

El romero (Rosmarinus officinalis) es una planta aromática y medicinal originaria del Mediterráneo, muy apreciada tanto en la cocina como en la medicina tradicional. Es un arbusto perenne que puede alcanzar hasta 1,5 metros de altura, con hojas estrechas, puntiagudas y de color verde azulado, y flores de tono azul, morado o blanco. Conocido por su fragancia distintiva y sus propiedades terapéuticas, el romero se utiliza para favorecer la salud digestiva, la función cerebral, la circulación y la piel.

Principales propiedades

El romero es una planta medicinal con propiedades digestivas, circulatorias, antioxidantes y estimulantes de la función cognitiva. Tradicionalmente, se ha utilizado en la medicina popular en los siguientes casos:

  • Estimular la digestión: favorece la secreción de enzimas y mejora el tránsito gastrointestinal. 
  • Mejorar la circulación: el romero ayuda a aumentar el flujo sanguíneo y a estimular la microcirculación. 
  • Estimulación mental: esta planta medicinal se asocia con un aumento de la concentración y la memoria, por lo que resulta un aliado importante en el apoyo al funcionamiento cognitivo. 
  • Propiedades antioxidantes y antiinflamatorias: el romero protege contra el daño oxidativo y reduce la inflamación. 
  • Uso cosmético: se utiliza también para el cuidado del cuero cabelludo y la piel, ya que mejora la salud capilar y la apariencia de la piel. 

Composición química y mecanismos de acción

El romero contiene diversos compuestos bioactivos que explican sus beneficios terapéuticos:

  • Aceite esencial: el romero es rico en compuestos como el 1,8-cineol (eucaliptol), alfa-pinene, y camphor, responsables de sus propiedades antisépticas, antiinflamatorias y estimulantes de la circulación. 
  • Flavonoides: como la rosmarina y la apigenina, que actúan como potentes antioxidantes y ayudan a proteger las células del daño de los radicales libres. 
  • Ácidos fenólicos: el ácido rosmarínico es uno de los principales, con fuertes propiedades antiinflamatorias, antimicrobianas y antioxidantes. 
  • Terpenos: estos compuestos contribuyen a la acción antimicrobiana y al aroma característico del romero.

Mecanismo de acción: el aceite esencial actúa estimulando la circulación y proporcionando una acción antiséptica y antiinflamatoria. Los flavonoides y el ácido rosmarínico protegen las células del estrés oxidativo y favorecen la reparación tisular, lo que explica su uso tanto en afecciones digestivas como en tratamientos cosméticos.

Usos terapéuticos

El romero se utiliza en la fitoterapia para tratar diversas afecciones, entre las que destacan las siguientes:

  • Problemas digestivos: el romero estimula la secreción de enzimas digestivas, por lo que facilita la digestión. Se utiliza para aliviar la indigestión, los gases y la sensación de pesadez estomacal. 
  • Mejora de la circulación: favorece la circulación sanguínea, lo que puede ayudar a reducir la sensación de piernas cansadas y mejorar la función cardiovascular. 
  • Estimulación cognitiva: contribuye a mejorar la memoria, la concentración y el estado de alerta, por lo que resulta útil en casos de fatiga mental. 
  • Propiedades antioxidantes y antiinflamatorias: el romero protege contra el daño celular y reduce la inflamación, lo que puede ser beneficioso para la prevención de enfermedades crónicas. 
  • Cuidado del cabello y la piel: estimula el crecimiento del cabello y mejora la salud del cuero cabelludo. Se utiliza en tratamientos tópicos para pieles propensas al acné y para mejorar la circulación cutánea. 
  • Afecciones respiratorias: su acción antiséptica y estimulante de la circulación ayuda a aliviar resfriados y congestión. 

Formas de preparación y dosificación

El romero se puede consumir o aplicar de diversas maneras, según la afección a tratar:

  • Infusión de romero: para preparar una infusión añadir 1-2 cucharaditas de hojas secas de romero en una taza de agua caliente, dejar reposar 5-10 minutos y colar. Se recomienda tomar 1-3 tazas al día para mejorar la digestión o estimular la circulación. 
  • Aceite esencial de romero: se pueden añadir 2-3 gotas de aceite esencial ea un difusor de aromaterapia o inhalarlo directamente del frasco para estimular la mente y mejorar la concentración. Para su aplicación tópica, diluir 1-2 gotas en 1 cucharada de aceite portador (por ejemplo, aceite de almendras o de coco) y masajear sobre la piel o cuero cabelludo para mejorar la circulación y el crecimiento del cabello. 
  • Extracto o tintura: tomar 15-30 gotas en un vaso de agua, 2-3 veces al día, según las indicaciones del producto. 
  • Cápsulas o comprimidos: cuando se consume en forma de suplementos, suelen tomarse unos 500-1000 mg diarios, según las indicaciones del fabricante. 

Plantas medicinales complementarias

El romero puede potenciar sus efectos al combinarse con otras plantas medicinales como las siguientes:

  • Menta: combinadas, estas dos plantas mejoran la digestión y alivian la congestión. 
  • Tomillo: la combinación de tomillo y romero refuerza la acción antiséptica y antimicrobiana, por lo que es ideal para tratar infecciones respiratorias o cutáneas. 
  • Lavanda: esta mezcla es excelente para usar en un difusor de aromaterapia, en forma de aceites esenciales, ya que ayuda a reducir el estrés y mejorar la claridad mental. 
  • Eucalipto: juntos potencian la acción en el sistema respiratorio, ya que favorecen la descongestión y alivian los síntomas de resfriados. 

Efectos secundarios y contraindicaciones

Aunque el romero es generalmente seguro cuando se utiliza en las dosis recomendadas, es importante tener en cuenta las siguientes precauciones:

  • Efectos secundarios: el uso excesivo de aceite esencial de romero puede causar irritación en la piel o reacciones alérgicas, especialmente si no se diluye adecuadamente. En algunas personas, el consumo elevado de infusión de romero puede provocar malestar estomacal o acidez.
  • Embarazo y lactancia: se recomienda evitar el uso de aceite esencial en altas concentraciones durante el embarazo, ya que puede tener efectos uterotónicos.
  • Personas con hipertensión: aunque el romero puede favorecer la circulación, su efecto estimulante en altas dosis podría aumentar la presión arterial.
  • Alergias: quienes sean alérgicos a otras plantas de la familia Lamiáceas deben usarlo con precaución.
  • Interacciones con medicamentos: el romero puede potenciar los efectos de medicamentos anticoagulantes o aquellos que afectan el sistema nervioso central. Es importante consultar con un médico si se están tomando medicamentos de manera regular. 

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