Autora: Ana Muñoz
El rooibos (Aspalathus linearis) es una planta originaria de Sudáfrica, ampliamente conocida por sus propiedades medicinales y su uso en infusiones. Conocido también como “té rojo”, el rooibos no contiene cafeína y es rico en antioxidantes, lo que lo convierte en una bebida saludable que se utiliza para favorecer el bienestar general. Sus hojas y tallos se cosechan, se oxidan y se secan para obtener el característico té rojo, aunque también existe el té verde (no oxidado). Su sabor es naturalmente dulce y suave, y se utiliza tanto en la gastronomía como en la medicina natural.
Principales propiedades
El rooibos tiene potentes propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y digestivas. Su consumo a través de infusiones, extractos o suplementos puede contribuir a mejorar la salud cardiovascular, la digestión y el sistema inmunitario, además de favorecer la relajación y la salud de la piel. Sus principales propiedades medicinales son las siguientes:
- Antioxidante: tiene un alto contenido en compuestos antioxidantes, como aspalatina y notofagina, que ayudan a neutralizar los radicales libres y protegen las células del envejecimiento.
- Antiinflamatorio: ayuda a reducir la inflamación, lo que puede beneficiar diversas condiciones crónicas.
- Digestivo: el rooibos favorece la digestión y alivia molestias gastrointestinales, como la indigestión y los cólicos.
- Relajante: el consumo de rooibos se asocia a la relajación y puede contribuir a mejorar la calidad del sueño.
- Libre de cafeína: es ideal para quienes desean disfrutar de una infusión sin los efectos estimulantes de la cafeína.
Composición química y mecanismos de acción
El rooibos contiene diversos compuestos que contribuyen a sus beneficios para la salud:
- Polifenoles: actúan como potentes antioxidantes y ayudan a combatir el estrés oxidativo.
- Flavonoides: como la aspalatina y la notofagina, que tienen propiedades antiinflamatorias y favorecen la protección celular.
- Ácidos fenólicos: contribuyen a la acción antiinflamatoria y antioxidante del rooibos.
- Minerales y vitaminas: proporciona calcio, magnesio y pequeñas cantidades de vitaminas, esenciales para el mantenimiento de la salud general.
Mecanismo de acción: los compuestos antioxidantes del rooibos protegen a las células del daño causado por los radicales libres, lo que puede ayudar a prevenir enfermedades crónicas y a ralentizar el envejecimiento. Sus propiedades antiinflamatorias también contribuyen a aliviar molestias digestivas y promover el bienestar general.
Usos terapéuticos
El consumo de rooibos se ha asociado con múltiples beneficios para la salud, entre los que destacan los siguientes:
- Mejora de la salud cardiovascular: la acción antioxidante y antiinflamatoria del rooibos puede ayudar a proteger el sistema cardiovascular al mejorar la circulación y reducir la presión arterial.
- Mejora de la digestión: su efecto digestivo alivia la indigestión, los cólicos y otros malestares gastrointestinales.
- Reducción de la inflamación: el rooibos ayuda a disminuir la inflamación en diversas partes del cuerpo, lo que puede ser beneficioso en afecciones inflamatorias.
- Relajación y mejora del sueño: al ser libre de cafeína y tener propiedades relajantes, el rooibos es una excelente opción para favorecer un sueño reparador.
- Apoyo al sistema inmunitario: gracias a sus compuestos antioxidantes, protege al organismo de infecciones y contribuye a fortalecer el sistema inmunitario.
- Salud de la piel: el consumo de rooibos también se ha relacionado con beneficios para la piel, ya que ayuda a combatir los signos de envejecimiento y favorece la salud de la piel.
Formas de preparación y dosificación
El rooibos se puede consumir de diversas maneras:
- Infusión o té: para preparar una infusión o un té utiliza 1-2 cucharaditas de rooibos seco por cada taza de agua caliente, deja reposar durante 5-10 minutos y cuélalo. Se recomienda beber de 2 a 3 tazas al día para obtener sus beneficios antioxidantes, antiinflamatorios y digestivos.
- Extracto o tintura: se pueden encontrar extractos líquidos de rooibos en tiendas de productos naturales. La dosificación varía según el producto, pero generalmente se utilizan entre 20-30 gotas, 2-3 veces al día, diluidas en agua.
- Suplementos en cápsulas: el rooibos puede tomarse también en forma de cápsulas o patillas. Suele tomarse una dosis diaria de 500-1000 mg, según las indicaciones del fabricante.
Plantas medicinales complementarias
El rooibos puede combinarse con otras plantas para potenciar sus efectos. Algunas de las más utilizadas son las siguientes:
- Manzanilla: esta combinación refuerza los efectos digestivos y calmantes y puede utilizarse para aliviar malestares estomacales y favorecer la relajación.
- Jengibre: el jengibre aporta propiedades antiinflamatorias y digestivas, porlo que complementa la acción del rooibos en el sistema gastrointestinal.
- Menta: la menta añade un efecto refrescante y digestivo que mejora la sensación de bienestar y favorece la digestión.
- Eucalipto: juntos, pueden favorecer la salud respiratoria gracias a las propiedades descongestionantes del eucalipto y las propiedades antiinflamatorias del rooibos.
Efectos secundarios y contraindicaciones
El rooibos es generalmente seguro, pero es importante tener en cuenta lo siguiente:
- Efectos secundarios: es muy raro que el rooibos cause efectos secundarios, aunque en algunas personas podría causar molestias leves en el sistema digestivo.
- Contraindicaciones: no existen contraindicaciones importantes en el uso del rooibos en las dosis habituales, dado que está libre de cafeína y tienen una acción suave.
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