Autora: Ana Muñoz

El saúco es un arbusto que se encuentra de forma silvestre en climas templados. Las partes más utilizadas con fines medicinales son las flores y las bayas, aunque en algunos casos también se emplean las hojas y la corteza. El saúco tiene diversas propiedades medicinales. Sus flores y bayas se usan como antiinflamatorio, antiviral y expectorante, por lo que alivia resfriados, gripe y tos. También es diurético y su alto contenido en antioxidantes sirve para reforzar el sistema inmunitario.

Principales propiedades

El saúco es una planta medicinal tradicionalmente empleada en diversas culturas, especialmente en Europa, donde se ha utilizado durante siglos para aliviar síntomas de afecciones respiratorias y potenciar el sistema inmunitario. Tanto sus flores como sus frutos han sido valorados por sus propiedades antioxidantes, antivirales y antiinflamatorias, convirtiéndolo en un recurso natural muy apreciado en la fitoterapia. Entre sus propiedades destacan las siguientes: 

  • Antioxidante: sus componentes, como los flavonoides y antocianinas, ayudan a neutralizar los radicales libres y a proteger las células del daño oxidativo.
  • Antiviral: diversos estudios han señalado que los extractos de saúco pueden inhibir la replicación de ciertos virus, lo que lo hace útil para prevenir y tratar infecciones del tracto respiratorio.
  • Antiinflamatorio: su acción antiinflamatoria puede contribuir a la reducción de la inflamación en afecciones respiratorias y otras condiciones inflamatorias.
  • Estimulante del sistema inmunitario: favorece la respuesta inmunitaria del organismo y ayuda a combatir infecciones y acelerar la recuperación en episodios de gripe o resfriado.
  • Diurético y laxante suave: en preparaciones específicas, el saúco puede estimular la diuresis y favorecer la función digestiva de forma moderada.

Composición química y mecanismos de acción 

El saúco contiene una variedad de compuestos bioactivos que explican sus efectos terapéuticos: 

  • Antocianinas: son pigmentos responsables del color oscuro de las bayas y poseen potentes propiedades antioxidantes.
  • Flavonoides: estos compuestos colaboran en la protección de las células frente al estrés oxidativo y aportan efectos antiinflamatorios.
  • Ácidos fenólicos: contribuyen a la actividad antimicrobiana y antivírica del saúco.
  • Vitamina C y otros micronutrientes: potencian el sistema inmunitario y favorecen la regeneración celular.

Mecanismos de acción: los compuestos del saúco actúan en sinergia para modular la respuesta inflamatoria y potenciar la actividad del sistema inmunitario. Las antocianinas y flavonoides, al combatir los radicales libres, reducen el estrés oxidativo, mientras que los ácidos fenólicos ayudan a inhibir la replicación viral, ofreciendo una doble acción preventiva y terapéutica.

Usos terapéuticos 

El saúco se ha empleado tradicionalmente para tratar diversas afecciones, destacándose en las siguientes: 

  • Tratamiento de resfriados y gripes: su acción antiviral y estimulante del sistema inmunitario lo convierten en un aliado para disminuir la duración e intensidad de las infecciones respiratorias.
  • Alivio de síntomas respiratorios: ayuda a mitigar la tos, la congestión y el dolor de garganta, facilitando la respiración.
  • Refuerzo general del sistema inmunitario: su uso regular puede favorecer una respuesta inmunitaria más eficaz, especialmente durante temporadas de alta incidencia de enfermedades virales.
  • Efecto antioxidante y antienvejecimiento: protege las células del daño oxidativo y contribuye a la prevención del envejecimiento prematuro y al mantenimiento de la salud celular.
  • Apoyo digestivo: sus propiedades diuréticas y laxantes suaves pueden favorecer el tránsito intestinal y la eliminación de toxinas.

Formas de preparación y dosificación 

El saúco se puede consumir de diversas maneras, adaptándose a las preferencias y necesidades de cada persona:

  • Infusión de flores de saúco: se recomienda hervir entre 5 y 7 gramos de flores secas en 250 ml de agua durante 10 minutos. Se puede tomar de 2 a 3 tazas al día.
  • Jarabe o sirope: elaborado a partir de extractos de bayas, es muy popular para aliviar la tos y otros síntomas respiratorios. La dosificación suele ser de 10-15 ml, 3-4 veces al día.
  • Tintura: se sugiere tomar entre 20 a 30 gotas diluidas en agua, 2-3 veces al día, especialmente al inicio de los síntomas.
  • Cápsulas o comprimidos: la dosis varía según el concentrado, por lo que es fundamental seguir las indicaciones del fabricante o consultar a una profesional de la salud.
  • Preparaciones culinarias: las bayas de saúco, debidamente procesadas para eliminar compuestos tóxicos, se utilizan en mermeladas, compotas y zumos.

Plantas medicinales complementarias 

El saúco puede combinarse con otras plantas medicinales para potenciar sus efectos terapéuticos: 

  • Echinácea: sus propiedades inmunoestimulantes se complementan con las del saúco para favorecir la defensa contra infecciones respiratorias.
  • Jengibre: con su acción antiinflamatoria y digestiva, el jengibre potencia los efectos del saúco en casos de resfriados y malestares estomacales.
  • Menta: ideal para aliviar molestias digestivas y facilitar la respiración, creando una combinación refrescante y eficaz.
  • Tomillo: sus propiedades antimicrobiana y expectorantes lo hacen un buen aliado en el tratamiento de afecciones respiratorias junto con el saúco.

Efectos secundarios y contraindicaciones 

Aunque el saúco es generalmente seguro cuando se utiliza de forma adecuada, es importante tener en cuenta algunas consideraciones: 

  • Efectos secundarios: el consumo de partes crudas de la planta (especialmente hojas, corteza y semillas) puede resultar tóxico y ocasionar náuseas, vómitos o diarrea. Por ello, se recomienda siempre procesar adecuadamente la planta.
  • Embarazo y lactancia: durante estas etapas, se aconseja evitar el uso de productos no estandarizados o en altas concentraciones, consultando previamente con un profesional de la salud.
  • Interacciones medicamentosas: el saúco podría interactuar con algunos medicamentos, en especial aquellos que actúan sobre el sistema inmunitario o el metabolismo hepático. Es recomendable consultar a un especialista en fitoterapia o médico antes de iniciar su consumo en combinación con tratamientos farmacológicos.
  • Alergias: las personas con alergia a plantas de la familia Adoxaceae deben tener precaución al consumir saúco.

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