Autora: Ana Muñoz

El té verde se elabora a partir de las hojas y brotes de la planta Camellia sinensis, la misma que da origen al té negro y al oolong, pero con un procesamiento mínimo que conserva sus compuestos naturales. Su preparación consiste en calentar ligeramente las hojas para evitar la oxidación, lo que permite mantener una mayor concentración de polifenoles. Se ha utilizado en Asia durante siglos por su propiedades medicinales.

Principales propiedades

El té verde tiene propiedades antioxidantes, antiinflamatorios y termogénicos. Su consumo, ya sea en forma de infusión, extracto, cápsulas o polvo, puede contribuir a la prevención de enfermedades crónicas, mejorar la función cognitiva, favorecer la salud cardiovascular y facilitar la pérdida de peso. Entre sus principales propiedades destacan las siguientes:

  • Antioxidante: tiene un alto contenido en catequinas, como el epigalocatequina galato, que protegen las células del daño causado por los radicales libres. 
  • Antiinflamatoria: ayuda a reducir la inflamación sistémica, lo que puede ser beneficioso en enfermedades crónicas. 
  • Termogénica: estimula el metabolismo y la quema de grasas, por lo que favorece la pérdida de peso y el mantenimiento de la salud metabólica. 
  • Cardioprotectora: contribuye a la reducción del colesterol LDL y mejora la función vascular. 
  • Neuroprotectora y estimulante cognitivo: puede mejorar lel funcionamiento cerebral y proteger contra el deterioro cognitivo asociado al envejecimiento. 

Composición química y mecanismos de acción

El té verde es reconocido por su rica composición en compuestos bioactivos, entre los que se destacan:

  • Catequinas (epigalocatequina galato): es el principal antioxidante del té verde y responsable de la mayoría de sus beneficios; ayuda a combatir el estrés oxidativo y a reducir la inflamación. 
  • Flavonoides y polifenoles: actúan como potentes antioxidantes, protegen a las células y mejora el funcionamiento del sistema inmunitario. 
  • Cafeína y L-teanina: la cafeína tiene un efecto estimulante moderado, mientras que la L-teanina favorece la relajación y mejora la concentración sin causar nerviosismo. 

Mecanismo de acción: los compuestos antioxidantes neutralizan los radicales libres, lo que protege las células del daño y ayuda a prevenir enfermedades crónicas. La combinación de cafeína y L-teanina favorece un estado de alerta relajado, mejora la función cognitiva y reduce la fatiga.

Usos terapéuticos

El té verde se utiliza en diversos contextos terapéuticos, entre los que destacan los siguientes:

  • Prevención de enfermedades crónicas: sus potentes propiedades antioxidantes ayudan a prevenir enfermedades cardiovasculares, ciertos tipos de cáncer y trastornos neurodegenerativos. 
  • Ayuda en el metabolismo y pérdida de peso: la acción termogénica y la capacidad para aumentar el gasto energético favorecen la quema de grasas y el control del peso. 
  • Mejora de la función cerebral: estimula la concentración, la memoria y la atención, siendo útil para combatir la fatiga mental. 
  • Reducción de la inflamación: contribuye a disminuir la inflamación en el cuerpo, lo que puede aliviar síntomas de enfermedades inflamatorias y mejorar la recuperación después de hacer ejercicio. 
  • Control de la glucemia y salud cardiovascular: ayuda a regular los niveles de azúcar en la sangre y a mejorar la función vascular, al reducir los niveles de colesterol LDL. 

Formas de preparación y dosificación

El té verde se consume de diversas maneras, permitiendo adaptarlo a las preferencias y necesidades individuales:

  • Infusión o té: para preparar el té se utiliza 1 cucharadita de hojas secas de té verde por cada taza de agua (aproximadamente 250 ml) a una temperatura de 70-80 °C para evitar la amargura. Se recomienda tomar entre 2 y 3 tazas al día para aprovechar sus beneficios antioxidantes y termogénicos. 
  • Extracto líquido o tintura: se pueden encontrar extractos estandarizados de té verde en forma líquida. Generalmente, la dosis es de 20-30 gotas diluidas en agua, 2-3 veces al día. 
  • Cápsulas o comprimidos: suelen administrarse en dosis de 250 a 500 mg diarios, especialmente en forma de extracto concentrado. 
  • Polvo: el té verde en polvo (matcha) se puede disolver en agua o mezclar en batidos, como una forma concentrada de consumir sus compuestos activos. 

Plantas medicinales complementarias

El té verde puede potenciarse al combinarlo con otras hierbas o ingredientes saludables para potenciar sus efectos:

  • Jengibre: esta combinación mejora la digestión, aumenta el efecto termogénico y refuerza la acción antiinflamatoria. 
  • Menta: aporta un efecto refrescante, mejora la digestión y potencia la sensación de energía. 
  • Limón: el limón añade vitamina C y mejora la absorción de antioxidantes, intensificando así los beneficios para el sistema inmuintario y la salud general. 
  • Ginseng: juntos, pueden potenciar la energía y mejorar el funcionamiento cognitivo y el rendimiento físico. 

Efectos secundarios y contraindicaciones

El té verde es generalmente seguro, pero existen algunas precauciones:

  • Efectos secundarios: en dosis muy altas, la cafeína presente puede provocar nerviosismo, insomnio o palpitaciones. Puede causar irritación gastrointestinal en algunas personas sensibles. 
  • Embarazo y lactancia: se recomienda moderación en el consumo de té verde durante el embarazo y la lactancia debido a su contenido de cafeína. 
  • Interacciones con medicamentos: la cafeína y otros compuestos pueden interactuar con ciertos medicamentos, como los anticoagulantes y medicamentos para la hipertensión. Es recomendable consultar a un médico si se toman medicamentos regularmente. 
  • Sensibilidad a la cafeína: las personas sensibles a la cafeína deben ajustar la cantidad consumida para evitar efectos secundarios. 

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