Autora: Ana Muñoz

El tomillo (Thymus vulgaris) es una planta aromática perteneciente a la familia Lamiaceae, muy apreciada tanto en la cocina como en la medicina tradicional. Conocido por su fuerte aroma y sabor, el tomillo se ha utilizado durante siglos para apoyar afecciones respiratorias y digestivas y como agente antimicrobiano. Es un arbusto perenne de tamaño modesto que alcanza generalmente entre 20 y 50 cm de altura. Sus hojas pequeñas, de color verde grisáceo y sus flores de tonos lilas o blancas, se agrupan en inflorescencias densas. Originario de la región mediterránea, el tomillo se cultiva ampliamente en diversas partes del mundo.

Principales propiedades

El tomillo es una hierba medicinal muy utilizada en la fitoterapia por sus potentes propiedades antimicrobianas, antiinflamatorias, expectorantes y digestivas. Se utiliza para tratar afecciones respiratorias, problemas digestivos y algunas infecciones cutáneas, entre otras. Sus propiedades más destacadas son las siguientes:

  • Antimicrobiana y antifúngica: el tomillo es conocido por sus potentes efectos contra bacterias y hongos, lo que lo convierte en un excelente remedio para infecciones respiratorias y cutáneas. 
  • Antiinflamatoria: ayuda a reducir la inflamación, por lo que sirve de ayuda en afecciones respiratorias y digestivas. 
  • Expectorante: el tomillo facilita la expulsión de mucosidades en el tracto respiratorio, por lo que resulta útil para tratar resfriados y bronquitis. 
  • Digestiva: estimula la producción de jugos gástricos, lo que favorece la digestión y alivia la indigestión. 
  • Antioxidante: sus compuestos protegen las células del daño oxidativo y favorecen la salud general. 

Composición química y  mecanismos de acción

El tomillo contiene varios compuestos bioactivos que le dan sus propiedades terapéuticas:

  • Timol: es el componente activo más relevante del aceite esencial de tomillo, responsable de sus propiedades antimicrobianas y expectorantes. 
  • Carvacrol: contribuye a la acción antifúngica y antibacteriana del tomillo, ya que potencian sus efectos antimicrobianos. 
  • Flavonoides y polifenoles: actúan como antioxidantes y antiinflamatorios, protegiendo las células del estrés oxidativo. 
  • Aceites esenciales: además del timol y carvacrol, otros compuestos volátiles como el pineno y el linalol colaboran en su aroma y propiedades terapéuticas. 

Mecanismo de acción: los aceites esenciales del tomillo, especialmente el timol y el carvacrol, actúan directamente sobre las membranas celulares de microorganismos patógenos, dañándolas y reduciendo su viabilidad. Además, los flavonoides y polifenoles aportan efectos antioxidantes y antiinflamatorios que ayudan a proteger los tejidos y a reducir la irritación en las vías respiratorias y el sistema digestivo.

Usos terapéuticos

El tomillo se utiliza en la fitoterapia para abordar diversas afecciones, entre las cuales destacan:

  • Infecciones respiratorias: alivia la tos, la congestión y facilita la expulsión de mucosidades en casos de resfriados, bronquitis y sinusitis. 
  • Problemas digestivos: el tomillo estimula la digestión y ayuda a aliviar la indigestión, los cólicos y los gases. 
  • Propiedades antimicrobianas: es muy útil en el tratamiento de infecciones bacterianas y fúngicas tanto internas como externas, por ejemplo, en afecciones cutáneas o resfriados. 
  • Antiinflamatorio general: el tomillo contribuye a la reducción de la inflamación en diversas afecciones, por lo que sirve de ayuda para el alivio de dolores y molestias. 
  • Cuidado de la piel: se utiliza también en aplicaciones tópicas para tratar acné, heridas o irritaciones debido a sus propiedades antisépticas y cicatrizantes. 
  • Apoyo al sistema inmunitario: la acción acción antioxidante y antimicrobiana del tomillo favorece la respuesta inmunitaria del organismo.

Formas de preparación y dosificación

El tomillo se puede consumir o aplicar de varias formas dependiendo de la afección que se desee tratar:

  • Infusión de tomillo: para preparar la infusión añadir 1-2 cucharaditas de hojas secas de tomillo a una taza de agua caliente (aproximadamente 250 ml). Dejar reposar 5-10 minutos y colar. Tomar 2-3 tazas al día para tratar problemas respiratorios y digestivos. 
  • Aceite esencial de tomillo: para uso tópico, diluir 1-2 gotas en 1 cucharada de aceite portador (por ejemplo, aceite de coco o almendra) y aplicar sobre la piel para tratar infecciones cutáneas o para dar masajes en áreas doloridas. Tambieén se pueden poner 2-3 gotas en un difusor de aromaterapia para aliviar la congestión y mejorar la respiración. 
  • Tintura o extracto líquido: poner 15-30 gotas en un vaso de agua y tomar 2-3 veces al día para conseguir un efecto más concentrado en casos de infecciones o malestares digestivos. 
  • Cápsulas o comprimidos: se toman generalmente entre 250 y 500 mg diarios, según las indicaciones del fabricante. 

Plantas medicinales complementarias

El tomillo se combina frecuentemente con otras hierbas para potenciar sus beneficios. Algunas combinaciones efectivas son las siguientes:

  • Eucalipto: esta combinación refuerza la acción expectorante y descongestionante y es adecuada para las afecciones respiratorias. 
  • Menta: ambas plantas juntas mejoran la digestión y aportan un efecto refrescante, útil para el trato de problemas gastrointestinales. 
  • Salvia: se usan para potenciar las propiedades antimicrobianas y antiinflamatorias del tomillo y mejorar la salud bucal y respiratoria. 
  • Romero: juntos, actúan como potentes antioxidantes y antiinflamatorios y sirven para estimular el funcionamiento cognitivo y la digestión. 

Efectos secundarios y contraindicaciones

Aunque el tomillo es generalmente seguro, es importante tomar algunas precauciones:

  • Efectos secundarios: el consumo excesivo de aceite esencial de tomillo puede provocar irritación en la piel o en las mucosas, por lo que siempre se debe diluir adecuadamente. En algunas personas, la infusión puede causar leves molestias estomacales o acidez. 
  • Embarazo y lactancia: se recomienda evitar el uso de aceite esencial de tomillo en altas concentraciones durante el embarazo y la lactancia. 
  • Personas con alergias: si se es alérgico a otras plantas de la familia Lamiáceas, se debe tener precaución al consumir tomillo. 
  • Interacciones con medicamentos: el tomillo puede potenciar el efecto de ciertos medicamentos antimicrobianos o afectar la absorción de otros compuestos; se recomienda consultar a un profesional de la salud si se toman medicamentos regularmente. 

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