Autora: Ana Muñoz
La valeriana (Valeriana officinalis) es una planta medicinal muy reconocida en la medicina tradicional europea y ayurvédica, valorada principalmente por sus propiedades sedantes y ansiolíticas. Su raíz, que posee un aroma terroso y algo fuerte, es la parte utilizada en fitoterapia y se ha empleado durante siglos para tratar trastornos del sueño, ansiedad y tensión nerviosa. Es una planta perenne que crece hasta 1-1,5 metros de altura. Sus hojas son compuestas y de un verde pálido, mientras que sus pequeñas flores de color blanco o rosado se agrupan en inflorescencias en la parte superior de los tallos.
Principales propiedades
La valeriana es una de las plantas medicinales más utilizadas para tratar el insomnio, la ansiedad y el estrés. Gracias a sus compuestos activos, como el ácido valerenico y los valepotriatos, actúa potenciando la acción del neurotransmisor GABA, lo que produce un efecto sedante y calmante. Sus propiedades principales son las siguientes:
- Sedante y ansiolítica: favorece la relajación del sistema nervioso central, por lo que ayuda a combatir el insomnio, la ansiedad y el estrés.
- Antiespasmódica: ayuda a relajar los músculos y a aliviar espasmos, especialmente en el sistema digestivo.
- Relajante muscular: contribuye a la reducción de tensiones y dolores musculares leves.
- Neuroprotectora y calmante: induce un estado de calma y mejora la calidad del sueño, por lo que facilita la recuperación durante la noche.
Composición química y mecanismos de acción
La valeriana contiene varios compuestos bioactivos que le dan sus propiedades terapéuticas:
- Ácido valerenico: es uno de los componentes más importantes de la valeriana, actúa modulando los receptores GABA del cerebro, lo que induce un efecto sedante y relajante.
- Valepotriatos: son compuestos volátiles que contribuyen a las propiedades sedantes y ansiolíticas de la planta.
- Flavonoides y aceites esenciales: poseen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias y también colaboran en la acción relajante.
Mecanismo de acción: los compuestos como el ácido valerenico facilitan la acción del neurotransmisor GABA, el principal inhibidor del sistema nervioso central, lo que resulta en una disminución de la excitabilidad neuronal y un efecto sedante. Los valepotriatos potencian este efecto y, junto con los flavonoides, ayudan a calmar el sistema nervioso al reducir los síntomas de ansiedad y favorecer el sueño.
Usos terapéuticos
La valeriana se utiliza para tratar diversas afecciones, especialmente aquellas relacionadas con el sistema nervioso y la musculatura:
- Trastornos del sueño: se utiliza en casos de insomnio y dificultad para conciliar el sueño, ya que ayuda a dormir y mejora la calidad del descanso.
- Ansiedad y estrés: ayuda a reducir los síntomas de ansiedad, nerviosismo y estrés, proporcionando un efecto calmante.
- Espasmos y dolores musculares: su acción antiespasmódica y relajante contribuye a aliviar tensiones y dolores leves.
- Trastornos digestivos relacionados con el estrés: la valeriana puede ayudar a aliviar cólicos y malestares digestivos causados por la tensión nerviosa.
Formas de preparación y dosificación
La valeriana se encuentra disponible en varias presentaciones, lo que permite adaptarla a diferentes necesidades:
- Infusión de valeriana: utilizar 1-2 cucharaditas de raíz seca de valeriana por taza de agua caliente (aproximadamente 250 ml). Dejar reposar durante 10-15 minutos y colar. Consumir 1-2 tazas al día, preferiblemente 30-60 minutos antes de acostarse.
- Tintura o extracto líquido: tomar entre 15-30 gotas diluidas en agua, 2-3 veces al día, para obtener un efecto más concentrado, especialmente en casos de ansiedad y problemas del sueño.
- Cápsulas o comprimidos: se suelen tomar entre 400-900 mg diarios, divididos en 1 o 2 tomas, según las indicaciones del fabricante.
- Polvo: el polvo de raíz de valeriana se puede mezclar en batidos o zumos; la dosis varía según el fabricante, pero generalmente se recomienda de 1 a 2 gramos diarios.
Plantas medicinales complementarias
La valeriana puede potenciar sus efectos sedantes y ansiolíticos al combinarse con otras hierbas:
- Manzanilla: ambas tienen propiedades calmantes y ayudan a mejorar la calidad del sueño.
- Lavanda: la lavanda potencia el efecto relajante y favorece un ambiente propicio para el descanso.
- Pasiflora: esta combinación es excelente para reducir la ansiedad y mejorar los trastornos del sueño.
- Melisa: juntas, estas dos plantas potencian los efectos sedantes y ansiolíticos, ayudando a combatir el estrés y la irritabilidad.
Efectos secundarios y contraindicaciones
Aunque la valeriana es generalmente segura, se deben tener en cuenta algunas precauciones:
- Efectos secundarios: puede causar somnolencia excesiva, mareos o malestar estomacal en algunas personas, especialmente si se consume en dosis elevadas. En casos raros, algunas personas pueden experimentar dolor de cabeza o reacciones alérgicas leves.
- Embarazo y lactancia: se recomienda evitar el uso de valeriana en altas dosis durante el embarazo y la lactancia, ya que su seguridad no está completamente establecida.
- Niños: el uso en niños debe ser supervisado por un profesional de la salud, dada la necesidad de ajustar adecuadamente la dosis.
- Interacción con sedantes: debido a sus potentes efectos sedantes, se debe tener precaución al combinarla con otros sedantes, ansiolíticos o medicamentos que actúan sobre el sistema nervioso central. Consultar a un médico antes de su uso en estos casos.
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