Autora: Ana Muñoz

La Vitis vinifera, conocida comúnmente como vid o parra, es una planta ampliamente cultivada por sus frutos, las uvas, que se emplean tanto en la producción de vinos y zumos como en aplicaciones medicinales. Sus semillas, hojas y piel de la uva contienen compuestos bioactivos con propiedades terapéuticas destacadas, especialmente en el ámbito de la salud cardiovascular y la protección antioxidante.

Principales propiedades

La vid es una planta rica en antioxidantes, especialmente resveratrol, catequinas y antocianinas, que aportan importantes beneficios para la salud cardiovascular, la protección celular y la función cognitiva. Su consumo, ya sea en forma de fruta fresca, zumo, extracto o infusión, puede contribuir a la prevención de enfermedades crónicas y favorecer la longevidad. Se utiliza tradicionalmente en fitoterapia debido a sus diversos beneficios para la salud, entre ellos que destacan los siguientes:

  • Antioxidante: rica en polifenoles, especialmente resveratrol, catequinas y proantocianidinas, la vid protege las células del daño oxidativo y ayuda a prevenir enfermedades degenerativas. 
  • Antiinflamatoria: sus compuestos activos reducen la inflamación en el organismo, lo que puede contribuir a la prevención de enfermedades crónicas. 
  • Cardioprotector: ayuda a mejorar la salud cardiovascular al reducir el colesterol LDL, favorecer la función endotelial y mejorar la circulación. 
  • Neuroprotector: los antioxidantes presentes en la uva pueden ayudar a proteger contra el deterioro cognitivo y enfermedades neurodegenerativas. 
  • Anticancerígeno (potencial): algunos estudios sugieren que el resveratrol y otros polifenoles pueden inhibir el crecimiento de células cancerígenas. 
  • Antimicrobiano: sus extractos muestran actividad contra ciertos microorganismos, lo que puede ser útil en la prevención de infecciones. 

Composición química y mecanismos de acción

Los beneficios de la vid se deben a su rica composición en compuestos bioactivos:

  • Resveratrol: es un potente antioxidante presente en la piel de la uva, conocido por sus efectos protectores en el corazón y el cerebro. 
  • Proantocianidinas: son extractos de semillas de uva ricos en estos flavonoides que fortalecen los capilares y reducen la inflamación. 
  • Quercetina: es otro flavonoide con propiedades antiinflamatorias y antioxidantes. 
  • Taninos: contribuyen a la protección vascular y la regulación digestiva. 
  • Vitaminas y minerales: contiene vitamina C, potasio y otros micronutrientes esenciales para la salud. 
  • Ácidos fenólicos: contribuyen a la acción antioxidante y antiinflamatoria, protegiendo contra el estrés oxidativo. 
  • Antocianinas: son pigmentos que le dan el color a las uvas rojas y moradas y que poseen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. 

Mecanismo de acción: los compuestos antioxidantes, como el resveratrol y las catequinas, neutralizan los radicales libres, por lo que reducen el estrés oxidativo y la inflamación. Estos efectos contribuyen a la protección cardiovascular, al mantenimiento de la función cognitiva y, potencialmente, a la inhibición del crecimiento de células cancerígenas. Las hojas de vid roja son ricas en flavonoides y antioxidantes que ayudan a fortalecer los vasos sanguíneos, mejorar la circulación y reducir problemas como las varices, la insuficiencia venosa y la hinchazón en las piernas. Tienen también un efecto antioxidante y antiinflamatorio y estimulan la eliminación de líquidos y toxinas del cuerpo.

Usos terapéuticos

La vid se emplea en diversas aplicaciones medicinales:

  • Salud cardiovascular: mejora la circulación, reduce la presión arterial y protege contra la arteriosclerosis. 
  • Varices e insuficiencia venosa: su acción venotónica ayuda a aliviar los síntomas de piernas pesadas y varices. 
  • Envejecimiento celular: gracias a su contenido en antioxidantes, ayuda a retrasar el envejecimiento de la piel y otros tejidos. 
  • Prevención del déficit cognitivo: se ha estudiado su papel en la protección contra el Alzheimer y otras enfermedades neurodegenerativas. 
  • Salud ocular: puede contribuir a prevenir la degeneración macular y mejorar la circulación en los capilares oculares. 
  • Soporte digestivo: su fibra y polifenoles pueden mejorar la microbiota intestinal y prevenir el estreñimiento. 

Formas de preparación y dosificación

La vid se puede utilizar de diversas formas, dependiendo de la condición que se desee tratar:

  • Infusión de hojas de vid: se pueden preparar con 1-2 cucharaditas de hojas secas en 250 ml de agua caliente, dejándolas reposar 10 minutos. 
  • Extracto de semilla de uva: se encuentra en cápsulas o líquido, con dosis recomendadas de 100 a 300 mg diarios. 
  • Resveratrol puro: es un suplemento con dosis que oscilan entre 10-100 mg al día. 
  • Zumos de uva: el consumo moderado de zumo de uva puede proporcionar beneficios cardiovasculares debido a su contenido en polifenoles. 
  • Tintura de vid roja: se usa como tónico venoso en dosis de 20-30 gotas diluidas en agua, dos veces al día. 

Plantas medicinales complementarias

La vid puede potenciar sus efectos cuando se combina con otras plantas medicinales:

  • Ginkgo biloba: para mejorar la circulación sanguínea y la función cognitiva. 
  • Castaño de Indias: refuerza la acción venotónica de  la vid y mejora la insuficiencia venosa. 
  • Té verde: esta combinación se usa para aumentar la protección antioxidante. 
  • Arándano (Vaccinium myrtillus): el arándano complementa su efecto en la salud ocular y capilar. 

Efectos secundarios y contraindicaciones

Si bien la vid es segura en la mayoría de los casos, pueden presentarse algunos efectos adversos:

  • Efectos secundarios: el zumo de uva puede ser alto en azúcares, por lo que debe consumirse con moderación, especialmente las personas con diabetes. Los suplementos de resveratrol en dosis muy altas pueden causar malestar gastrointestinal. 
  • Interacciones medicamentosas: los suplementos de resveratrol pueden interactuar con medicamentos anticoagulantes y algunos medicamentos para la presión arterial, por lo que se recomienda consultar a un profesional de la salud en caso de uso concomitante. 
  • Problemas digestivos: en algunos casos puede causar malestar estomacal o diarrea. 
  • Hipotensión: debido a su efecto sobre la circulación, debe ser usada con precaución en personas con tendencia a la presión arterial baja. 
  • Alergias: algunas personas pueden ser sensibles a sus componentes, especialmente si tienen alergia a los frutos secos o a otras plantas de la familia Vitaceae. 
  • Embarazo y lactancia: no se recomienda su uso en mujeres embarazadas o en periodo de lactancia sin la supervisión de una profesional de la salud.

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