Autora: Ana Muñoz

La zarzaparrilla (Smilax aspera / Smilax officinalis) es una planta trepadora de la familia Smilacaceae, ampliamente utilizada en la medicina tradicional en diversas culturas por sus propiedades depurativas, antiinflamatorias y tónicas. Se emplea principalmente para tratar afecciones relacionadas con la piel, el sistema digestivo y el aparato reproductor, además de aportar efectos beneficiosos en el fortalecimiento general del organismo. Se encuentra en climas tropicales y subtropicales, cuenta con tallos leñosos y espinosos, hojas verdes y flores pequeñas. Su rizoma y sus raíces son las partes de uso medicinal, conocidas por su sabor amargo y propiedades terapéuticas.

Principales propiedades

La zarzaparrilla es una planta medicinal con propiedades depurativas, antiinflamatorias y tónicas, ampliamente utilizada para tratar afecciones reumáticas, problemas digestivos y trastornos cutáneos. Su acción depurativa y diurética la convierte en un valioso aliado para eliminar toxinas y mejorar la salud general, mientras que sus propiedades antiinflamatorias ayudan a aliviar el dolor y la irritación. Sus propiedades principales son las siguientes:

  • Depurativa: ayuda en la eliminación de toxinas y purifica la sangre. 
  • Antiinflamatoria: contribuye a reducir la inflamación en diversas afecciones, especialmente en trastornos reumáticos y de la piel. 
  • Tónica y energizante: estimula el metabolismo y mejora la vitalidad general. 
  • Diurética: favorece la eliminación de líquidos, por lo  que ayuda a combatir la retención. 
  • Estimulante del sistema reproductor: tradicionalmente, se ha empleado para favorecer la salud reproductiva y el equilibrio hormonal, sobre todo en mujeres. 

Composición química y mecanismos de acción

La zarzaparrilla contiene varios compuestos bioactivos que le dan sus propiedades terapéuticas:

  • Saponinas y triterpenos: son responsables de sus efectos antiinflamatorios, diuréticos y tónicos. 
  • Flavonoides y ácidos fenólicos: actúan como antioxidantes, protegiendo las células del daño oxidativo y reduciendo la inflamación. 
  • Polifenoles: contribuyen a la acción depurativa y antioxidante. 

Mecanismo de acción: los compuestos presentes en la zarzaparrilla trabajan en sinergia para promover la eliminación de toxinas, reducir la inflamación y estimular el metabolismo. Las saponinas y triterpenos mejoran la función diurética y tónica, mientras que los flavonoides y polifenoles actúan como potentes antioxidantes y antiinflamatorios que favorecen la salud de la piel y del sistema digestivo.

Usos terapéuticos

La zarzaparrilla se utiliza en fitoterapia para diversas aplicaciones:

  • Depuración y detoxificación: favorece la eliminación de toxinas del organismo y mejora la circulación sanguínea. 
  • Afecciones reumáticas y articulares: su acción antiinflamatoria y tónica ayuda a aliviar dolores y molestias en enfermedades reumáticas. 
  • Problemas de la piel: se utiliza en el tratamiento de afecciones cutáneas como dermatitis, acné y eccemas, gracias a sus propiedades antimicrobianas y antiinflamatorias. 
  • Trastornos del sistema digestivo: la zarzaparrilla estimula la digestión y alivia problemas como la indigestión y la retención de líquidos. 
  • Salud reproductiva femenina: tradicionalmente, se ha empleado para regular el ciclo menstrual y mejorar el equilibrio hormonal, siendo útil en casos de síndrome premenstrual. 

Formas de preparación y dosificación

La zarzaparrilla se puede preparar de varias formas, dependiendo de la afección a tratar:

  • Infusión: para hacer una infusión se ponen 1-2 cucharaditas de raíz o material vegetal seco en una taza de agua caliente (250 ml). Dejar reposar durante 10-15 minutos y colar. Beber 1-3 tazas al día para depuración y problemas digestivos. 
  • Decocción: hervir 1-2 cucharadas de raíz en 250 ml de agua durante 15-20 minutos. Esta preparación es más concentrada, útil en casos de afecciones reumáticas o problemas de la piel. 
  • Tintura o extracto líquido: se toman aproximadamente 15-30 gotas, 2-3 veces al día, diluidas en agua, para lograr un efecto más concentrado. 
  • Cápsulas o comprimidos: por lo general, se toman entre 500 mg y 1 g diarios, divididos en una o dos tomas. 

Plantas medicinales complementarias

La zarzaparrilla se puede combinar con otras hierbas para potenciar sus efectos terapéuticos:

  • Diente de león: ambas plantas poseen propiedades diuréticas y depurativas, lo que mejora la eliminación de toxinas y apoya la función hepática y renal. 
  • Ortiga:  esta combinación potencia la acción antiinflamatoria y antioxidante, beneficiando especialmente las afecciones reumáticas. 
  • Cardo mariano: para reforzar el efecto hepatoprotector y detoxificante, ideal para afecciones del hígado. 
  • Ginkgo: puede mejorar la circulación, complementando la acción tónica y energizante de la zarzaparrilla. 

Efectos secundarios y contraindicaciones

Aunque la zarzaparrilla es generalmente segura, se deben tener en cuenta algunas precauciones:

  • Efectos secundarios: el consumo excesivo puede causar malestar gastrointestinal, como diarrea o calambres. En algunas personas, puede provocar reacciones alérgicas leves. 
  • Embarazo y lactancia: se recomienda evitar el uso de zarzaparrilla en grandes dosis durante el embarazo y la lactancia, ya que podría afectar el equilibrio hormonal. 
  • Niños: su uso en niños debe estar supervisado por un profesional de la salud debido a las dosis específicas necesarias. 
  • Uso prolongado: el uso continuado durante períodos extendidos sin supervisión médica puede causar desequilibrios digestivos y afectar la absorción de nutrientes. 
  • Interacciones con medicamentos: puede interactuar con medicamentos diuréticos o con aquellos que afecten la función hormonal. Se recomienda consultar a un médico si se toman otros medicamentos regularmente. 

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