Autora: Ana Muñoz

El Qigong (también escrito Chi Kung) es una práctica tradicional china que combina movimientos suaves, respiración controlada y meditación para promover la salud física y mental. Se basa en principios de la medicina tradicional china, que sostiene que la energía fluye a través de los meridianos y puede equilibrarse mediante la práctica.

¿Qué es el Qigong?

El Qigong es un nombre general utilizado para designar las artes basadas en la energía o Qi. Una de las formas de Qigong más conocida es el Tai Chi. La palabra Qigong (pronunciada chi kung) es una combinación de dos conceptos:

  • Qi es la energía vital que recorre el cuerpo y cuyo equilibrio es responsable del mantenimiento de la salud física y emocional.
  • Gong es la habilidad o capacidad para cultivar la autodisciplina y el logro.

Por tanto, el arte del Qigong consiste en meditación, relajación, movimiento físico, integración cuerpo-mente y ejercicios respiratorios.

El Qigong tiene una antigüedad de más de 3000 años. Fue evolucionando gradualmente como un modo de supervivencia en la antigua China. Consiste en ciertos movimientos corporales, junto con ciertas técnicas respiratorias y concentración mental que sirven para mejorar las funciones corporales. A menudo el Qigong se encuentra vinculado a la religión, principalmente el taoísmo y el budismo.

¿Cuáles son sus beneficios?

Las personas que lo practican afirman que llegan a ser conscientes de las sensaciones producidas por el movimiento de la energía (Qi) a través de su cuerpo y utilizan su mente para guiarla y equilibrarla. Cuando el practicante de Qigong ha dominado este arte completamente, afirma ser capaz de dirigir la energía externa para curar a otras personas. No obstante, no hay evidencia científica que respalde la idea de que una persona pueda emitir energía curativa para sanar a otros.

Al mejorar el funcionamiento de esta energía y mantener sus dos manifestaciones (Yin y Yang) en equilibrio, se mejora la salud. La práctica habitual de Qigong ayuda a restablecer la energía, reduce el estrés y la ansiedad y ayuda a mantener la salud.

Hay estudios que sugieren que el Qigong, al igual que otras prácticas meditativas, puede reducir el cortisol (hormona del estrés) y mejorar la relajación. La combinación de respiración controlada, movimientos suaves y concentración mental puede favorecer la salud cardiovascular y la movilidad. Muchas personas dicen sentir más energía tras practicarlo, lo que podría estar relacionado con una mejor oxigenación y activación del sistema nervioso parasimpático.

Las tres ramas del Qigong

Existen tres ramas del Qigong, las tres con una meta común: la libertad. Estas ramas son las siguientes:

1. Qigong médico

Es el más practicado y estudiado en la actualidad. Pretende la liberación de la enfermedad. Se basa en movimientos suaves, respiración profunda y concentración mental para mejorar la circulación y reducir el estrés. Su meta consiste en el aumento de la longevidad, la eliminación de la enfermedad y una mayor capacidad para afrontar todos los aspectos de la vida.

Algunos manuscritos con 1500 años de antigüedad contienen evidencias de que los practicantes del Qigong sabían por entonces que la médula ósea es la responsable del mantenimiento de la calidad de la sangre y el funcionamiento del sistema inmunitario. Muchos maestros del Qigong vivían has los 100 años cuando la esperanza de vida era de 50 como mucho. La práctica de la acupuntura y otras técnicas terapéuticas de la medicina tradicional china provienen de los maestros de Qigong. Ejemplos de Qigong médico:

  • Ba Duan Jin. "Las ocho piezas del brocado": es una serie de ejercicios diseñados para mejorar la flexibilidad y fortalecer los órganos internos.
  • Zhan Zhuang. "Postura del árbol": una técnica estática en la que se mantiene una posición durante largos periodos para fortalecer el cuerpo y calmar la mente.
  • Liu Zi Jue. "Los seis sonidos curativos": una técnica que combina sonidos específicos con la respiración para equilibrar la energía de los órganos.

2. Qigong marcial

Intenta lograr la libertad de movimiento. Consiste en la adquisición de habilidades inusuales y la reducción de la vulnerabilidad del cuerpo. Los monjes del templo de Shao Lin lo hicieron popular en todo el mundo. La mayoría de las proezas que suelen estar asociadas con el Kung Fu son aplicaciones del Qigong. Las llamadas artes marciales internas son menos populares porque hace falta demasiado tiempo para dominarlas. El Tai Chi es un ejemplo de dichas artes. El ideal del Qigong consiste en volver a la espontaneidad, velocidad y poder de un animal, al poner en sincronía la mente y el cuerpo con el movimiento natural que está presente en todas partes.

El Qigong marcial se practica en disciplinas como el Kung Fu y el Tai Chi Chuan para fortalecer músculos, tendones y huesos, mejorar la coordinación y desarrollar la capacidad de absorber impactos sin lesionarse. Se cree que algunos practicantes avanzados pueden canalizar su energía interna para realizar hazañas como romper ladrillos o soportar golpes sin daño. Ejemplos de Qigong marcial:

  • Qigong Camisa de Hierro: consiste en técnicas para fortalecer el cuerpo y resistir golpes en combate.
  • Fa Jin "Emisión de Energía": desarrollo de la capacidad para generar explosividad en los golpes.
  • Qigong Campana Dorada: entrenamiento avanzado para resistir ataques físicos sin sufrir daños.

3. Qigong espiritual

Pretende alcanzar la libertad de la mente. La premisa básica es que la ilusión de separación de la naturaleza y el resto de las personas produce sufrimiento psicológico. El deseo de cosas materiales y la búsqueda de la felicidad en el mundo material solo da lugar a nuevos deseos y constante insatisfacción, que acaban causando apatía, frustración y depresión, pues siempre queremos algo mejor. La herramienta principal del Qigong espiritual es la meditación. El taoísmo es uno de los mejores ejemplos de Qigong espiritual y se recomienda la lectura del Tao Te Ching, obra escrita por Lao Tzu, a cualquiera que desee profundizar en este tipo de Qigong.