Autora: Ana Muñoz
Los cólicos nefríticos consisten en crisis de dolor muy intenso provocadas por la dilatación de las vías urinarias a causa de un cálculo ("piedra"), coágulo sanguíneo, pus o espasmos de causas diversas, incluso en ausencia de cuerpos extraños.
El dolor se describe como insoportable, a nivel lumbar alto, irradiado hacia la cara interna del muslo y región inguinal. Va acompañado de una necesidad imperiosa de orinar. Pueden aparecer náuseas o vómitos. No obstante, muchas veces los cálculos renales son tan pequeños que se expulsan sin darse cuenta.
En el pasado, cuando la alimentación era más natural, apenas existían casos de cálculos renales. En la actualidad, con la alimentación actual, esta enfermedad se ha vuelto mucho más común. Los cambios en la alimentación y el estilo de vida pueden ayudarte a prevenir la recurrencia de nuevos cálculos.
Existen diversos tipos de cálculos renales, según su composición. El 80 % están compuestos de sales de calcio, sobre todo oxalato de calcio. Aunque también pueden estar compuestos de otras sustancias, como ácido úrico, por ejemplo. En este artículo, nos centraremos en los cálculos de oxalato de calcio.
En casos de cálculos de gran tamaño o dolor intenso, puedes requerir hospitalización, pues los cálculos pueden obstruir el tracto urinario. Si esta obstrucción se prolonga, la orina que no puede pasar y retrocede de nuevo hasta los riñones provocando su distensión (hidronefrosis). También tienes un mayor riesgo de infecciones urinarias durante una crisis aguda. En casos graves, el tratamiento convencional implica el uso de ondas de choque para destruir los cálculos, intervención quirúrgica para extraerlos u otros procedimientos.
Los cálculos más pequeños, que no causan síntomas o infecciones pueden ser eliminados sin problemas siguiendo las recomendaciones que damos aquí. Además, estas recomendaciones servirán también para impedir nuevas apariciones de cálculos renales.
Tratamiento naturopático durante las crisis
Infusiones de brezo, grama, arenaria y menta. Se utilizan dos pizcas de cada hierba y una cantidad de agua equivalente a un vaso. Dejar en reposo cinco minutos, filtrar y tomar tres a cuatro tazas al día. No añadir azúcar.
Baño de tronco muy caliente de 10 a 45 minutos. En caso de cálculos renales, el agua ha de estar tan caliente como se pueda resistir, pues de esta forma se dilatan los uréteres y el cálculo podrá salir más fácilmente al exterior sin el dolor tan intenso que supone un cólico de este tipo. Para darse un baño de tronco, llenar la bañera de agua y tumbarse con las piernas levantadas, apoyadas sobre una tabla en la bañera, de manera que solo que de sumergido el tronco del cuerpo y parte del muslo
Envolturas muy calientes. Para ello se utiliza una toalla grande, de unos 60 x 120 cm mojada en agua muy caliente (entre 35 y 40 grados centígrados) y se envuelve al enfermo desde las axilas hasta las nalgas. Luego se pone encima una manta y se abriga bien en la cama. Renovar la envoltura cada 30 minutos. Hacer dos envolturas al día, sobre todo si el paciente reacciona bien.
Alimentación: dieta baja en oxalato
Cuando consumes alimentos ricos en oxalatos, el intestino los absorbe y pasan a la sangre. Si hay demasiado oxalato en el cuerpo, se elimina por los riñones a través de la orina. En la orina, el oxalato se une al calcio, formando cristales que pueden convertirse en cálculos renales. Si la concentración de oxalato en la orina es alta, los cristales pueden agruparse y formar piedras más grandes, dificultando su eliminación natural.
Si consumes calcio en la dieta, el oxalato se une a este en el intestino y se elimina por las heces en lugar de pasar a la sangre y llegar a los riñones. Por eso es recomendable ingerir productos lácteos junto con alimentos que contienen oxalatos y reducir el consumo de alimentos ricos en oxalatos, aunque no es necesario eliminarlos por completo, ya que el oxalato está presente en muchos alimentos saludables, como verduras y frutas.
1. Aumenta la ingesta de líquidos. Bebe al menos 2,5-3 litros de agua al día para diluir la orina y evitar la acumulación de oxalato. Incluye zumo de limón natural sin azúcar, ya que el citrato ayuda a prevenir la formación de cálculos.
2. Reduce el consumo de alimentos ricos en oxalatos. Algunos alimentos contienen altos niveles de oxalato, lo que puede contribuir a la formación de cálculos. Reduce el consumo de alubias, cereales, salvado, semillas (de sésamo, de amapola y otras), cacahuetes, almendras y otros frutos secos, acelga, espinaca, remolacha, patata, boniato, chocolate, ruibarbo, higos, kiwi, moras y los condimentos que incluyen pimienta negra, comino y cúrcuma tienen un alto contenido de oxalatos.
Consume verduras bajas en oxalatos como rúcula, aguacate, pak choi, repollo, coliflor, cilantro, pepino, ajo, colinabo, lechuga, champiñones, cebollas, pimiento rojo, guisantes verdes, calabaza, nabos y berros.
3. No elimines el calcio, pero consúmelo en las comidas. Aunque el cálculo es de calcio, no significa que debas eliminar este mineral. Consume productos lácteos (leche, yogur, queso) con moderación y en las comidas. El calcio de los alimentos ayuda a que el oxalato se una a él en el intestino, lo que evita su absorción y reduce la formación de cálculos. La ingesta recomendada de calcio es de 800-1000 mg al día (1-2 porciones de lácteos).
4. Reduce el sodio (sal). Un exceso de sodio hace que los riñones excreten más calcio en la orina, aumentando el riesgo de cálculos. Evita comidas procesadas, embutidos, enlatados, caldos en cubo y snacks salados. Cocina con hierbas y especias en lugar de sal.
5. Evita suplementos de vitamina C en exceso. El cuerpo convierte la vitamina C en oxalato, lo que puede aumentar el riesgo de cálculos. Lo ideal es que no consumas más de la dosis diaria recomendada y, sobre todo no consumas más de 500 mg/día en suplementos.
6. Aumenta alimentos ricos en citrato. El citrato previene la formación de cálculos. Consúmelo en forma de frutas cítricas (limón, naranja, pomelo, lima), melón y sandía.
Hierbas y suplementos
- Magnesio. Previene la formación de cálculos de oxalato de calcio. Toma 250 mg dos veces al día con las comidas.
- Vitamina E. Toma 400 UI al día.
- Aloe vera. Reduce los cálculos renales. Toma un cuarto de taza al día.
- Vitamina B6. Las personas con cálculos renales tienden a tener deficiencias de esta vitamina, que reduce los cálculos de oxalato de calcio. Toma 50 mg al día.
- Extracto de arándano. Reduce los niveles de calcio en la orina. También ayuda a prevenir infecciones de orina. Toma 400 mg dos veces al día.
- IP-6 (hexafosfato de inositol). Reduce los cristales de oxalato de calcio en la orina. Toma 120 mg al día.
Homeopatía
Toma tres gránulos de una potencia 30 CH dos veces al día durante dos semanas. Cuando notes mejoría deja de tomarla, a no ser que los síntomas vuelvan. Escoge el remedio que mejor describa tus síntomas:
- Belladona. Dolor extremadamente intenso y repentino en el riñón derecho. Los síntomas empeoran con cualquier sacudida. Puede haber fiebre alta y cara roja.
- Berberis vulgaris. Dolor agudo, tirante o punzante que irradia a través de los uréteres, la vejiga, los testículos o los muslos.
- Dioscorea. Cuando el dolor hace a la persona arquearse o estirarse hacia atrás para aliviarse.
- Lachesis. Dolor en el riñón izquierdo. Puede haber hemorragia causada por el cálculo.
- Lycopodium. Dolor en el lado derecho de la espalda o el abdomen. Los síntomas empeoran entre las cuatro y las ocho de la tarde.
- Nux vomica. Dolor acompañado de calambres, náuseas o vómitos. Personas muy irritables, con gran deseo de vaciar su vejiga o intestinos.
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