Autora: Ana Muñoz

Los senos nasales son cavidades que se encuentran en los huesos situados alrededor de la nariz, los ojos y las mejillas. En ellos se encuentran membranas productoras de moco cuya misión es mantener caliente e hidratado el aire que penetra del exterior y filtrar gérmenes y partículas extrañas.

Cuando el drenaje en los senos no es adecuado, el moco se acumula, aumentando la posibilidad de infección. La sinusitis es la infección de los senos nasales, con obstrucción y a veces dolor.

La sinusitis puede ser aguda o crónica. La aguda suele estar causada por otra infección, como un resfriado, gripe o bronquitis. Si las membranas de los senos no se curan adecuadamente, la sinusitis puede convertirse en crónica.

Los resfriados y gripes recurrentes (indicativo de un sistema inmunitario debilitado) pueden predisponer a la aparición de esta enfermedad. Así mismo, una exposición repetida a ciertos alérgenos o irritantes ambientales, como tabaco, constituye una causa común de sinusitis.

Con frecuencia, la sinusitis crónica es una respuesta a una infección por hongos de los senos nasales.

Alimentación

Durante una infección aguda, haz comidas ligeras. Toma abundantes infusiones, zumos de verduras y caldos. La sopa de pollo (especialmente si lleva abundante verdura) es uno de los mejores remedios para cualquier infección respiratoria.

Una vez que estés mejor, céntrate en alimentos que producen poco moco o ninguno, como cereales integrales, verduras y frutas frescas, frutos secos y semillas (ambos crudos).

La cayena, el ajo, la cebolla y el rábano picante te ayudará a drenar los senos. Si necesitas hacer un drenaje más intenso, toma una pequeña cucharada de rábano picante machacado con zumo de limón (tendrás que tener un pañuelo a mano al usar esta potente mezcla).

Las semillas de lino y el aceite de semillas de lino ayudan a reducir la inflamación. Toma una cucharadita de aceite cada día y añade algunas semillas a tus ensaladas o cereales.

Evita los alimentos que contribuyen a la formación de moco, principalmente los productos lácteos. También el chocolate, las harinas refinadas, los huevos, los fritos y los alimentos procesados.

Evita el azúcar y los zumos de frutas, porque muchos casos de sinusitis se deben a una infección por hongos, y el azúcar favorece su desarrollo.

Comprueba si tienes alguna alergia o intolerancia alimenticia que está ocasionando tus síntomas.

Evita la sal y el alcohol, pues deshidratan los senos nasales, aumentando la inflamación.