Autora: Ana Muñoz
Los higos frescos son una fruta muy nutritiva con varios beneficios para la salud, especialmente para la digestión, la presión arterial y la salud ósea. Por este motivo, puede ser una buena idea añadirlos a tu dieta. Como con cualquier alimento, lo ideal es incluirlos dentro de una dieta equilibrada.
Propiedades nutricionales de los higos
Los higos frescos son relativamente bajos en calorías (~74 kcal por 100 g), mientras que los higos secos son más calóricos (~250 kcal por 100 g) debido a la concentración de azúcares naturales, por lo que deben consumirse con moderación. Los higos son una fuente rica en:
Fibra dietética: beneficiosa para la digestión y la salud intestinal.
Vitaminas:
- Vitamina A: salud ocular y piel.
- Vitaminas del grupo B (B1, B2, B6, ácido fólico): metabolismo energético y función cerebral.
- Vitamina C: antioxidante, refuerza el sistema inmunológico.
- Vitamina K: coagulación sanguínea y salud ósea.
Minerales:
- Potasio: ayuda a regular la presión arterial.
- Calcio y magnesio: importantes para la salud ósea.
- Hierro: contribuye a la formación de glóbulos rojos.
- Zinc y cobre: beneficiosos para el sistema inmunológico y la piel.
Antioxidantes: polifenoles y flavonoides, que ayudan a combatir el daño celular.
¿Qué beneficios nos aportan los higos?
1. Mejoran la digestión y la salud intestinal
Los higos son una excelente fuente de fibra dietética, que es fundamental para mantener un sistema digestivo saludable. Sirven de ayuda para prevenir el estreñimiento debido a su contenido en fibra insoluble, que aumenta el volumen de las heces y facilita su paso a través del intestino. También contienen mucílagos, un tipo de fibra soluble que ayuda a suavizar las heces. Además, los higos favorecen el equilibrio de la microbiota intestinal al alimentar a las bacterias beneficiosas del intestino, mejorando la digestión y la absorción de nutrientes. Podrían ayudar también en casos de síndrome de intestino irritable (SII), ya que se ha sugerido que los higos pueden aliviar síntomas como la hinchazón y la irregularidad intestinal.
2. Regulan la presión arterial y la salud cardiovascular
Los higos contienen potasio, un mineral fundamental para regular la presión sanguínea. Una dieta alta en sodio (sal) puede causar hipertensión, y el potasio de los higos ayuda a equilibrar este efecto. Algunos estudios han indicado que los higos pueden reducir los niveles de colesterol LDL (malo) y mejorar el funcionamiento de los vasos sanguíneos. Además, contienen antioxidantes que protegen el corazón del estrés oxidativo. Gracias a su contenido en flavonoides y otros compuestos antioxidantes, pueden ayudar a prevenir la formación de placas en las arterias.
3. Fortalecen los huesos y previenen la osteoporosis
Los higos contienen varios minerales esenciales para la salud ósea:
- Son ricos en calcio: 100 g de higos secos aportan aproximadamente 162 mg de calcio, lo que los convierte en una buena fuente vegetal de este mineral.
- Magnesio y fósforo: estos minerales trabajan junto con el calcio para mantener la densidad ósea y reducir el riesgo de osteoporosis.
- Ayudan a reducir la pérdida ósea con la edad: consumir alimentos ricos en calcio y magnesio es fundamental para prevenir enfermedades óseas, especialmente en mujeres posmenopáusicas.
4. Regulación del azúcar en sangre
Aunque los higos tienen un contenido moderado de azúcares naturales, se ha estudiado que pueden tener un efecto beneficioso en la regulación de la glucosa. Algunos estudios sugieren que los extractos de hojas de higuera pueden reducir los niveles de azúcar en sangre en personas con diabetes tipo 2 y mejorar la sensibilidad a la insulina. Por otra parte, la fibra soluble de los higos ralentiza la absorción de azúcares en el intestino, evitando picos de glucosa en sangre. En caso de diabetes deben evitarse los higos secos por su alto contenido en azúcar.
5. Efecto antioxidante y prevención del envejecimiento celular
Los higos son ricos en polifenoles y flavonoides, antioxidantes que combaten el daño oxidativo y protegen las células del envejecimiento prematuro: los radicales libres aceleran el envejecimiento de la piel y los órganos, y los antioxidantes de los higos ayudan a reducir este efecto.
Los higos también pueden tener un efecto protector contra enfermedades crónicas: se ha sugerido que los polifenoles presentes en los higos pueden ayudar a prevenir enfermedades cardiovasculares y neurodegenerativas.
6. Favorecen el sistema inmunitario
Gracias a su contenido en vitaminas y minerales, los higos pueden reforzar las defensas del cuerpo. La vitamina C y los antioxidantes ayudan a estimular el sistema inmunitario y reducir la inflamación, y minerales como el zinc y el cobre juegan un papel importante en la producción de células inmunitarias.
7. Tienen un ligero efecto laxante
Los higos son conocidos por su capacidad de aliviar el estreñimiento de forma natural por varios motivos:
- Tienen un alto contenido en fibra soluble e insoluble que aumenta el volumen de las heces y facilita su tránsito intestinal.
- Contienen enzimas digestivas naturales que pueden ayudar a mejorar la digestión de los alimentos y prevenir la hinchazón.
- Son una alternativa natural a los laxantes químicos, ya que se pueden consumir regularmente sin efectos secundarios adversos.
Precauciones y contraindicaciones
- Higos secos: tienen un alto contenido en azúcar y calorías, por lo que deben consumirse con moderación en casos de diabetes o control de peso.
- Personas con alergia al látex o a los higos: algunas personas pueden tener reacciones alérgicas.
- Interacciones con medicamentos anticoagulantes: por su contenido en vitamina K, pueden afectar a la coagulación de la sangre.
- Pueden causar molestias digestivas: si se consumen en exceso, pueden provocar diarrea.
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