Autora: Ana Muñoz

La coenzima Q10, también conocida como CoQ10 o ubiquinona, se encuentra de manera natural en todas las células del cuerpo, donde juega un papel importante la producción de energía y la protección contra el daño celular. A pesar de que el cuerpo produce CoQ10 de forma natural, los niveles de esta coenzima tienden a disminuir con la edad, lo que puede afectar a diversos procesos metabólicos y la salud general. Esto ha motivado un creciente interés por su suplementación, especialmente por sus potenciales beneficios en la salud cardiovascular, la piel, la energía y la longevidad.

Qué es la coenzima Q10

La coenzima Q10 es una sustancia liposoluble que se encuentra en todas las células del cuerpo humano, particularmente en las mitocondrias, que son las "plantas de energía" de las células. La CoQ10 es esencial para el proceso de producción de ATP, el principal generador de energía en las células. Esto la convierte en un componente esencial para el funcionamiento adecuado de todos los sistemas del organismo, especialmente aquellos que requieren grandes cantidades de energía, como el corazón, los músculos y el cerebro. La CoQ10 existe en dos formas principales:

  • Ubiquinona: es la forma oxidada de la coenzima, que se convierte en ubiquinol cuando gana electrones.
  • Ubiquinol: es la forma reducida de la coenzima, más activa y capaz de funcionar como antioxidante.

El cuerpo humano convierte la ubiquinona en ubiquinol cuando es necesario y esta conversión disminuye con la edad, lo que podría explicar la necesidad de usar suplementos de CoQ10 a medida que envejecemos. Además, factores como el estrés, enfermedades crónicas y el uso de ciertos medicamentos (como las estatinas) también pueden disminuir los niveles de CoQ10 en el cuerpo.

Funciones de la coenzima Q10 en el organismo

La coenzima Q10 tiene diversas funciones esenciales en el organismo, todas relacionadas con su capacidad para generar energía y proteger las células. A continuación, se detallan algunas de sus funciones más importantes:

1. Producción de energía celular (ATP)

La función más conocida de la CoQ10 es su papel en la producción de energía. Dentro de las células, especialmente en las mitocondrias, la CoQ10 actúa como un transportador de electrones en la cadena de transporte de electrones, un proceso que es fundamental para la síntesis de ATP. El ATP es la principal fuente de energía para las funciones celulares y se utiliza en numerosos procesos biológicos, desde la contracción muscular hasta la transmisión de impulsos nerviosos.

Sin suficiente ATP, las células no pueden funcionar adecuadamente, lo que puede llevar a fatiga, debilidad muscular y otros problemas de salud. Dado que las células más activas (como las del corazón, los músculos y el cerebro) requieren grandes cantidades de ATP, la CoQ10 es especialmente importante para el buen funcionamiento de estos órganos.

2. Propiedades antioxidantes

La CoQ10 es un potente antioxidante, lo que significa que ayuda a neutralizar los radicales libres en el cuerpo. Los radicales libres son moléculas inestables que pueden dañar las células y los tejidos, provocando un estrés oxidativo. Este daño celular está relacionado con el envejecimiento prematuro y con diversas enfermedades, como las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y los trastornos neurodegenerativos.

Al actuar como un antioxidante, la CoQ10 protege las células del daño causado por estos radicales libres, lo que puede reducir el riesgo de enfermedades y mejorar la salud general. La CoQ10 también contribuye a mantener la salud de la piel, ya que su acción antioxidante ayuda a reducir los efectos del envejecimiento cutáneo, como las arrugas y la pérdida de elasticidad.

3. Salud cardiovascular

La CoQ10 es especialmente importante para la salud del corazón. El corazón, que tiene un alto consumo de energía, depende en gran medida de la producción de ATP para su funcionamiento. La CoQ10 mejora la eficacia del corazón al proporcionar energía a las células musculares del corazón (miocitos).

Además, varios estudios han demostrado que la CoQ10 puede ayudar a regular la presión arterial, ya que tiene efectos vasodilatadores (relaja los vasos sanguíneos). Esto puede mejorar la circulación sanguínea y reducir la carga sobre el corazón, ayudando a prevenir o tratar afecciones como la hipertensión (presión arterial alta) y las enfermedades cardiovasculares.

4. Protección de la salud muscular

La CoQ10 también tiene un papel importante en la salud muscular. Dado que los músculos, especialmente los músculos esqueléticos, dependen de una gran cantidad de energía para contraerse, la CoQ10 es esencial para mantener su funcionamiento óptimo. Al mejorar la producción de ATP en las células musculares, la CoQ10 aumenta la resistencia física, reduce la fatiga muscular y mejora el rendimiento deportivo. Esto hace que la CoQ10 sea especialmente popular entre los deportistas.

Además, la CoQ10 tiene propiedades antiinflamatorias y antioxidantes que ayudan a reducir el daño muscular causado por el ejercicio intenso, favorece la recuperación y reduce el riesgo de lesiones.

5. Salud cerebral y neurológica

El cerebro es uno de los órganos que más energía consume en el cuerpo. La CoQ10, al proporcionar ATP de manera eficiente, es esencial para el funcionamiento cerebral óptimo. Además, su capacidad antioxidante ayuda a proteger las células cerebrales del daño oxidativo, que se asocia con enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson.

Varias investigaciones sugieren que la CoQ10 podría tener un efecto neuroprotector, al ayudar a mejorar la memoria y el funcionamiento cognitivo y reducir la progresión de trastornos neurológicos. También se está investigando su potencial para aliviar los síntomas de enfermedades como la esclerosis múltiple y la migraña.

6. Regulación del sistema inmunitario

La CoQ10 también desempeña un papel en el refuerzo del sistema inmunitario. Su capacidad para mejorar la producción de energía en las células inmunitarias ayuda a que el cuerpo responda de manera más eficaz a infecciones y otras amenazas. Además, su acción antioxidante contribuye a reducir la inflamación, lo que favorece una respuesta inmunitaria más eficiente y saludable.

Fuentes de coenzima Q10

La coenzima Q10 (CoQ10) es una molécula que el cuerpo produce de manera natural, pero también se puede obtener a través de ciertos alimentos y suplementos.

1. Alimentación

  • Carnes rojas: las carnes de vacuno, cordero y cerdo son algunas de las mejores fuentes de CoQ10. En particular, el corazón y el hígado son muy ricos en esta coenzima. Debido a que estas carnes contienen una gran cantidad de mitocondrias, que son las estructuras celulares responsables de producir energía, tienen una alta concentración de CoQ10.
  • Pescados y mariscos: el pescado, especialmente el salmón, atún, caballa y sardinas, son excelentes fuentes de CoQ10. Estos alimentos no solo aportan CoQ10, sino también ácidos grasos omega-3, lo que los convierte en una opción saludable para el corazón y el cerebro.
  • Aceites vegetales: algunos aceites, como el aceite de oliva, aceite de canola y el aceite de sésamo, contienen cantidades moderadas de CoQ10.
  • Frutos secos y semillas: los cacahuetes, almendras, avellanas y semillas de sésamo son fuentes vegetales de CoQ10. Además de aportar CoQ10, estos alimentos son ricos en grasas saludables, fibra y antioxidantes, lo que los convierte en una opción nutritiva.
  • Verduras y hortalizas: aunque las verduras no son tan ricas en CoQ10 como las fuentes animales, algunas hortalizas contienen pequeñas cantidades de esta coenzima. Entre ellas se incluyen el brócoli, la espinaca, la col rizada y las batatas.
  • Legumbres: La soja y los garbanzos contienen CoQ10 en cantidades moderadas.

2. Producción endógena de CoQ10

Además de obtener CoQ10 a través de los alimentos, el cuerpo produce esta coenzima en el hígado, utilizando ciertos nutrientes como los aminoácidos (los componentes de las proteínas), vitaminas (especialmente las del grupo B), minerales (como el magnesio) y ácidos grasos. El proceso de síntesis de CoQ10 es bastante complejo, pero es esencial para mantener niveles adecuados de esta molécula en las células.

Sin embargo, con la edad y bajo ciertas condiciones (enfermedades, estrés oxidativo, uso de medicamentos), la capacidad del cuerpo para producir CoQ10 disminuye. Esto hace que sea aún más importante obtenerla de fuentes alimenticias o suplementos, especialmente para personas de edad avanzada o con problemas de salud que influyen en la producción de esta coenzima.

3. Suplementos

Si bien los alimentos pueden aportar CoQ10 a la dieta, es posible que algunas personas necesiten suplementos de CoQ10 para mantener niveles óptimos. Esto es especialmente relevante para personas mayores o para aquellos que consumen medicamentos que reducen los niveles de esta coenzima, como las estatinas (medicamentos para reducir el colesterol), que inhiben la producción de CoQ10. Los suplementos de CoQ10 vienen en diversas formas, siendo las más comunes:

  • Ubiquinona: es la forma oxidada de CoQ10. Es más barata y generalmente más estable, pero el cuerpo debe convertirla en ubiquinol para que sea eficaz.
  • Ubiquinol: es la forma reducida de CoQ10, más activa y biodisponible, lo que significa que el cuerpo puede absorberla y utilizarla con mayor facilidad. Es especialmente útil para personas mayores o con problemas de absorción.

4. Factores que afectan la absorción de CoQ10

La biodisponibilidad de la CoQ10 varía según la forma en que se consume. La CoQ10 es liposoluble, lo que significa que se absorbe mejor cuando se toma junto con alimentos que contienen grasa. Por lo tanto, es recomendable tomar suplementos de CoQ10 con una comida rica en grasas saludables para mejorar su absorción.

Beneficios para la salud

La Coenzima Q10 (CoQ10) tiene múltiples beneficios para la salud debido a su papel fundamental en la producción de energía celular y sus propiedades antioxidantes. A continuación, se detallan algunos de los principales beneficios para la salud que se han identificado a través de estudios científicos:

Reducción de la presión arterial: actúa como un vasodilatador, lo que significa que puede relajar y ensanchar los vasos sanguíneos, lo que facilita el flujo sanguíneo y reduce la carga sobre el corazón.

Prevención de enfermedades cardíacas: la CoQ10 puede contribuir a la prevención de enfermedades cardíacas al reducir la oxidación del colesterol LDL (el colesterol “malo”), un factor clave en la formación de placas arteriales que pueden llevar a aterosclerosis.

Aumento de la energía y reducción de la fatiga: la CoQ10 puede mejorar la resistencia física, reducir el estrés muscular y acelerar la recuperación tras el ejercicio.

Efecto neuroprotector: ayuda a proteger las células cerebrales del daño causado por los radicales libres, que son una de las principales causas de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson.

Mejora del funcionamiento cognitivo: la CoQ10 puede ayudar a mejorar la memoria y el funcionamiento cognitivo, especialmente en personas mayores. 

Prevención del envejecimiento: gracias a su acción antioxidante, la CoQ10 puede mejorar la apariencia de la piel, protegiéndola del daño ambiental (como la radiación UV) y reduciendo la formación de arrugas.

Control de la diabetes: puede mejorar la sensibilidad a la insulina, lo que puede ayudar a controlar los niveles de glucosa en sangre.

Prevención de cáncer: aunque la investigación en esta área aún está en sus etapas iniciales, algunos estudios sugieren que la CoQ10 podría desempeñar un papel en la prevención del cáncer, ya que ayuda a proteger las células del daño oxidativo y a mantener su funcionamiento energético, lo cual podría reducir la posibilidad de mutaciones celulares que conducen al cáncer.

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